• Jueves, 19 de Octubre de 2017

Los conservadores nacionalistas de Hungría controlan ahora todo el Estado

Con el nombramiento hoy del ministro de Economía, György Matolcsy, como nuevo gobernador del Banco Central de Hungría, el gobernante partido conservador nacionalista Fidesz ha tomado el control sobre todas las esferas del Estado.
Los conservadores nacionalistas de Hungría controlan ahora todo el Estado
El portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gerry Rice. EFE/Archivo
El portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gerry Rice. EFE/Archivo

Con el nombramiento hoy del ministro de Economía, György Matolcsy, como nuevo gobernador del Banco Central de Hungría, el gobernante partido conservador nacionalista Fidesz ha tomado el control sobre todas las esferas del Estado.
Matolcsy, considerado como un estrecho y fiel aliado del primer ministro, Viktor Orbán, seguramente no causará sorpresas desagradables al gobierno, ya que le apoyará en todas sus decisiones, destaca hoy la prensa local.
"Orbán es muy predecible" en este tipo de nombramientos, dijo a Efe Péter Krekó, director de investigaciones del Instituto Políticas Capital, agregando que siempre "designa a su gente para estos cargos".
Fieles seguidores del Fidesz dominan ahora instituciones públicas como la Presidencia de la República y del Parlamento, el Tribunal Constitucional, los medios de comunicación públicos, así como instituciones culturales como museos o teatros, entre otros.
Desde su llegada al poder en 2010, la relación entre el Fidesz y el hasta ahora gobernador del Banco Central, el independiente András Simor, ha sido conflictiva.
El mandato de Simor, nombrado por el anterior gobierno socialista, terminó incluso con una investigación policial después de que el ejecutivo le acusara de haber pasado información confidencial al Fondo Monetario Internacional (FMI).
A pesar de su mayoría dos tercios en el Parlamento, Fidesz no logró destituir al banquero, tal y como sí lo hizo en todos los demás puestos relevantes estatales, de carácter político, económico o cultural.
Así las cosas, el cese adelantado de Simor fue la única batalla perdida por Orbán, quien tuvo que esperar hasta que el mandato del banquero concluya oficialmente, lo que tendrá lugar mañana, sábado.
La Unión Europea (UE) había criticado desde un principio los intentos de Orbán de poner bajo su control el banco emisor con una polémica ley, que limitaba la independencia de esa institución.
El Fidesz pretendía unir al Banco Central con la Autoridad Estatal de Supervisión de Entidades Financieras y quería aumentar el número de vicepresidentes de la entidad.
Pero tras las protestas de la Comisión Europea, la ley fue finalmente retirada por el gobierno húngaro.
El nombramiento de Matolcsy es más bien simbólico, ya que el gobierno ya controla las políticas monetarias del Banco Central a través del Consejo Monetario de la entidad, donde los miembros afines al Fidesz tienen una mayoría, recuerda Krekó.
Según dijo hoy el propio Orbán, con Matolcsy "no habrá cambios en las políticas económicas" del país.
De hecho, el nombramiento no ha sorprendido a los expertos, que esperaban ya desde hace semanas la designación de Matolcsy, quien ha aplicado en los últimos años unas reformas económicas calificadas por la Comisión Europea como "no ortodoxas".
Estas críticas se centran, entre otras, en la nacionalización de las pensiones privadas y la imposición de impuestos extraordinarios a la banca, todo ello, con el objetivo de mantener el déficit presupuestario por debajo del 3 % del Producto Interior Bruto (PIB).
Según Krekó, ahora el peligro está en que Matolcsy aplique esas políticas "no convencionales" también en el Banco Central, por ejemplo, utilizando sus reservas (unos 30.000 millones de euros) para intentar sacar a la economía de la recesión.
Por otra parte, en 2014 habrá elecciones generales en el país y los analistas temen que Matolcsy desarrolle políticas monetarias más laxas para mejorar las perspectivas electorales del Fidesz.
Hungría registró el año pasado una caída del 1,7 % de su Producto Interior Bruto, muy lejos del crecimiento del 7%, vaticinado por Matolcsy en 2010 cuando asumió la cartera de Economía.
No obstante, Hungría ha logrado evitar hasta ahora un nuevo préstamo de salvación del FMI, ya que se sigue financiando en los mercados financieros internacionales. EFE mn/jk/fpa