La Unión Europea “va a endurecer aún más las sanciones impuestas al régimen sirio”, dijo ayer el jefe de la diplomacia francés, Alain Juppe, justo un día después de que Rusia y China vetasen en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución sobre la situación de Siria.
“Vamos a ayudar a la oposición siria para que se estructure y organice, Europa va a endurecer las sanciones impuestas al régimen sirio y a tratar de aumentar la presión internacional hasta que el régimen compruebe que está completamente aislado y que no puede continuar”, declaró el ministro galo de Asuntos Exteriores a la cadena BFMTV.
Por otro lado, el viceministro de Exteriores ruso, Guennadi Gatilov, justificó la negativa de Rusia y China a aprobar la resolución sobre Siria votada el sábado en la ONU a la falta de “esfuerzos” de los países occidentales para alcanzar un consenso.
Moscú tiene derecho a veto en el Consejo de Seguridad –formado por 15 países– y Pekín le ha secundado. Han sido los dos únicos votos en contra, como ya ocurriera con anteriores resoluciones sobre Siria. Rusia “se lamenta de que los autores del proyecto de resolución sobre Siria no hayan querido hacer esfuerzos adicionales y alcanzar un consenso”, señaló Gatilov.
Por su parte, Oriente Próximo criticó ayer con dureza el veto de Rusia y China a la resolución de la ONU en la última jornada de la Conferencia de Seguridad de Múnich, dedicada a la primavera árabe. Representantes de Yemen, Qatar, Turquía, Túnez y Egipto –en su mayoría primeros ministros y titulares de Exteriores– cargaron contra el mal uso de la capacidad de veto de Moscú y Pekín, contra la lógica subyacente en el bloqueo y corresponsabilizaron a Rusia y China de las masacres del régimen de Bashar al Asad. La nobel de la Paz y periodista yemení Tawakkul Karman abrió la sesión y acusó a Rusia y China de cargar con la “responsabilidad moral y humana” de las “masacres diarias” en Siria, que suman más de 6.000 muertos, y de haber “respaldado vergonzosamente” al “régimen criminal” de Asad, lo que desató los aplausos del público.
Mientras, al menos 56 personas murieron ayer, la mayoría en la provincia central de Homs, por la represión de las fuerzas del régimen de Bachar al Asad. Los Comités de Coordinación Local destacaron que el número de fallecidos en la ciudad de Homs, uno de los principales bastiones opositores, ascendió a once personas.





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