Bulgaria asume por primera vez la presidencia de la Unión Europea

Una moneda hecha con oro y plata conmemora la Presidencia búlgara del Consejo de la Unión Europea | vassil donev (efe)

Bulgaria asumió ayer, por primera vez desde que entró en la Unión Europea en 2007, la presidencia rotatoria y semestral del bloque comunitario, centrada en las negociaciones del Brexit y en las consecuencias de la crisis migratoria.

Bulgaria asumió ayer, por primera vez desde que entró en la Unión Europea en 2007, la presidencia rotatoria y semestral del bloque comunitario, centrada en las negociaciones del Brexit y en las consecuencias de la crisis migratoria.
El lema de esta presidencia es “La unidad hace la fuerza”, con lo que el gobierno del primer ministro, el populista conservador Boiko Borisov, quiere enfrentar los grandes retos que esperan a la UE en los próximos meses.

Un momento clave
En un mensaje colgado en su página de Facebook, el mandatario búlgaro destacó que su país asume la presidencia “en un momento clave para la UE”.
“Creo que trabajaremos de forma exitosa sobre las prioridades que hemos planteado y para su continuidad”, aseguró Borisov en la red social.
La presidencia búlgara se propone ser un mediador “neutral” en la recta final de las negociaciones del Brexit, avanzar en la gestión de la crisis migratoria y devolver los Balcanes occidentales en el foco de atención comunitario.
De hecho, entre las casi trescientas reuniones previstas para los próximos seis meses destaca una cumbre de líderes de la Unión Europea el 17 y 18 de mayo en Sofía con sus homólogos de seis países balcánicos que aún no forman parte del bloque.
“Somos un factor importante en los Balcanes y abriremos una nueva página en las relaciones de buena vecindad”, señaló Borisov en su mensaje en Facebook.
El gobierno de Bulgaria, el país más pobre de la UE, está formado por el partido populista conservador GERB, de Borisov, y por el ultranacionalista Frente Patriótico.
Por otra parte, el país balcánico, considerado como el estado más corrupto de la UE, quiere aprovechar esta presidencia europea para mejorar su imagen en el seno del bloque.
A pocos días de asumir esta presidencia, Bulgaria se dio su primera ley anticorrupción, con la que se crea un gran ente que unificará varias oficinas existentes. Su objetivo final es entrar en la zona Schengen, de libre circulación comunitaria.

Control fronterizo
Para ello, Bulgaria debe cumplir una serie de requisitos, como poder garantizar un control exhaustivo de su frontera externa, sobre todo con Turquía, donde ha construido en los últimos años una larga y vigilada valla alambrada.
Borisov destacó que su país vigilará “muy bien las fronteras de Europa” para ser un “socio estable y previsible de la UE”.
Hacía así referencia a que su país tiene una frontera de unos 260 kilómetro con Turquía, desde donde llegaron en 2015 y 2016 cientos de miles de refugiados de Oriente Medio. Mientras que los países excomunistas del centro de Europa rechazan con vehemencia el reparto de refugiados por los miembros de la UE, Bulgaria si apoya este plan.
Otro tema importante que se deberán gestionar bajo la presidencia búlgara son las negociaciones sobre el plan presupuestario de la UE a partir de 2020. l