• Domingo, 22 de Octubre de 2017

Las autoridades italianas cifran en 250 los fallecidos en el terremoto

Las autoridades italianas confirmaron a última hora de la tarde de ayer hasta 250 fallecidos y 365 heridos por el terremoto de magnitud 6,2 en la escala de Ritcher que en la madrugada del miércoles sacudió la zona central del país.

Las autoridades italianas cifran en 250 los fallecidos en el terremoto
Bomberos y voluntarios siguieron trabajando por encontrar más víctimas entre los escombros	CIRO DE LUCA / remo casilli
Bomberos y voluntarios siguieron trabajando por encontrar más víctimas entre los escombros CIRO DE LUCA / remo casilli

Las autoridades italianas confirmaron a última hora de la tarde de ayer hasta 250 fallecidos y 365 heridos por el terremoto de magnitud 6,2 en la escala de Ritcher que en la madrugada del miércoles sacudió la zona central del país.
La responsable de la Oficina de Urgencias de la Protección Civil italiana, Immaculata Posiglione, anunció nueve víctimas más que en el anterior balance y de los fallecidos, 204 estaban en Amatrice, una de las localidades más afectadas. Precisamente en esta localidad la tierra volvió a temblar, esta vez con menor potencia, 4,3, según el Instituto Italiano de Geofísica y Vulcanología. Los temblores duraron apenas unos segundos, pero la gente comenzó a correr hacia los espacios abiertos reviviendo las escenas de pánico que hace más de 24 horas se vivieron en el centro de Italia. Afortunadamente, la sacudida no produjo fallecidos, pero los edificios dañados se derrumbaron definitivamente.
La Fiscalía de la provincia de Rieti, en la región del Lacio, una de las zonas más afectadas por el terremoto, abrió una investigación sobre las labores de prevención en los edificios que se han derrumbado tras el seísmo.
Según informó la televisión pública italiana RAI, el fiscal jefe, Giuseppe Saieva, coordina las investigaciones en torno a la hipótesis de un delito de “desastre doloso” que implicaría la omisión de las pertinentes medidas de seguridad antisísmicas. Saieva ha dispuesto la orden de indagar sobre todos aquellos edificios que se han derrumbado y que habían sido reestructurados recientemente, como la escuela de Amatrice o el campanario de la ciudad de Accumoli.
Paralelamente, se están sucediendo las críticas de los expertos que indican que en Italia podría hacerse mucho más para proteger la infraestructura de sus edificios del impacto de los seísmos.
Por otro lado, se pone en marcha otra iniciativa para recaudar fondos a base de comer “pasta alla amatriciana”, el plato típico de Amatrice, uno de los pueblos más afectados por el terremoto que ha quedado completamente destruido. El bloguero y fundador de la plataforma Bloggokin, Paolo Campana, lanzó en facebook una propuesta solidaria, con la que ya están colaborando más de 700 restaurantes en toda Italia, para ayudar a los damnificados del terremoto. Se donarán dos euros para las víctimas del seísmo por cada plato de una salsa, que estaba previsto que se exaltara este fin de semana en la 50 edición de su festival

efectos
Equipos de trabajo geológico del Insituto Superiore per la Protezione e la Ricerca Ambientale (ISPRA) trabajan ya en el terreno afectado por el seísmo para recoger información sobre los efectos y diseñar posteriormente “Escenarios sísmicos” de cara a la prevención de futuros daños, según el Instituto Geológico y Minero de España (IGME), que colabora con el ISPRA en la iniciativa internacional para la investigación del Cuaternario que auspician INQUA (Interantional Union for Quaternare Research) y la española AEQUA (Asociación Española para el Estudio del Cuaternario) en la que participa el instituto español.
El IGME destaca que cuando se produce un terremoto es “de vital importancia” saber lo que ocurre durante y después del temblor, por ejemplo si ha producido deslizamientos del terreno que hayan cortado las carreteras, lo que dificultará las labores de rescate.
El terremoto de los Apeninos, con epicentro al norte de Amatrice tuvo una magnitud 6 en la escalar Richter y se produjo a 4 kilómetros de profundidad, según el italiano Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV). La hipótesis es que conociendo el peor tembloe al que enfrentarse se podría realizar un modelo o escenario de lo que podría ocurrir durante el terremoto.
En este sentido, el IGME considera que la geología ha avanzado lo suficiente como para poder llegar a ser mediante un trabajo geológico dónde y cómo de grandes serán los seísmos y valora este avance como “importantísimo”, aunque sigue sin poderse determinar el “cuándo” se producirán.
Además, añade que en la actualidad se pueden predecir mediante modelos los efectos de un terremoto, como un deslizamiento del terreno o si uno de estos deslizamientos puede obturar un valle y generar un represamiento inestable de agua que, al romperse produciría una inundación relámpago: “Estos datos son vitales par que los equipos de rescate actúen en consecuencia”, insiste el científico del IGME experto en este ámbito, Miguel Ángel Rodríguez Pascua.
En la actualidad, el IGME colabora con la Unidad Militar de Emergencias (UME) en preparar este tipo de situaciones en caso de terremoto allí donde se han recreado escenarios similares en dos simulacros de emergencia nacional realizados en 2014 y 2016.
En este equipo de trabajo participan también la Universidad de Salamanca, la Universidad Autónoma de Madrid, la Politécnica de Madrid y la de Alcalá de Henares, a través de equipos multidisciplinares.
Finalmente, en España se están recopilando los efectos geológicos de terremotos para realizar estos escenarios sísmicos de cara a la prevención, que recogen en el “Catálogo de los Efectos geológicos de los terremotos en España”.