• Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

El autor del atentado de Nueva York llevaba semanas preparando el ataque

El presunto autor del atentado terrorista de este martes en Nueva York llevaba varias semanas preparando el ataque y siguió “exactamente” instrucciones del Daesh distribuidas en redes sociales, informaron ayer fuentes oficiales.

El autor del atentado de Nueva York llevaba semanas preparando el ataque
Varios miembros de la Policía criminal revisan el vehículo con el que el atacante mató a ocho personas en Nueva York | JUSTIN LANE (efe)
Varios miembros de la Policía criminal revisan el vehículo con el que el atacante mató a ocho personas en Nueva York | JUSTIN LANE (efe)

El presunto autor del atentado terrorista de este martes en Nueva York llevaba varias semanas preparando el ataque y siguió “exactamente” instrucciones del Daesh distribuidas en redes sociales, informaron ayer fuentes oficiales.
El ataque está considerado como el peor que sufre Nueva York desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
En el atentado, que consistió en un atropello múltiple, murieron ocho personas, cinco de ellas de nacionalidad argentina, y doce más resultaron heridas. Cuatro de los lesionados estaban ayer en estado crítico, aunque en condición estable. Autoridades de la Policía de Nueva York identificaron por primera vez públicamente al autor del atentado como Sayfullo Saipov, de nacionalidad uzbeka, que llegó a Estados Unidos en marzo de 2010.
El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, calificó el ataque como un “acto cobarde”, pero dijo que no ha logrado interrumpir el ritmo normal de la ciudad. “El terrorismo no nos va a cambiar”, agregó.
Saipov, según la información facilitada ayer, alquiló la camioneta que utilizó para perpetrar el atentado una hora antes del atropello múltiple, en Nueva Jersey, estado vecino a Nueva York y en el que vivía.
Los jefes policiales no facilitaron detalles sobre las investigaciones, pero confirmaron que la documentación encontrada demuestra que actuó “en nombre” del Daesh. “Siguió exactamente las instrucciones del Daesh en redes sociales en las que se da instrucciones a sus seguidores”, afirmó el subjefe de la Policía de Nueva York y encargado de las acciones contra el terrorismo, John Miller.
El presunto autor del atentado fue herido en el abdomen por disparos de un policía que se presentó en el lugar, y está bajo vigilancia en un hospital de Nueva York. Está acusado de proveer recursos y material de apoyo al Daesh, según las autoridades fiscales.
.
Últimos pasos
Las autoridades dijeron que como parte de las investigaciones se están siguiendo los últimos pasos del presunto terrorista para conocer, entre otras cosas, con quién se comunicaba y el contenido de esas conversaciones. La historia de Sayfullo Saipov se parece a la de miles de inmigrantes que recalan cada año en EEUU persiguiendo el sueño americano: llegó sin saber apenas inglés y con ganas de prosperar, pero en algún momento su destino se torció y acabó perpetrando el mayor atentado en Nueva York desde el 11-S. En 2010 aterrizó en el aeropuerto John F. Kennedy procedente de Uzbekistán, y trabajó como camionero y conductor de Uber gracias a un visado que consiguió por sorteo.
Los que lo conocían no entienden cómo este uzbeko de 29 años pudo acabar radicalizándose por su cuenta, y todos ellos lo definen como “un buen tipo” que llevaba una vida frugal y a quien le gustaba jugar con los hijos de sus amigos. Saipov vivió primero en Ohio, más tarde en Florida y finalmente en Nueva Jersey, donde este martes alquiló una furgoneta con la que arrolló a varias personas en Manhattan.
Durante sus siete años en el país, Saipov había montado dos empresas de transporte comercial y había trabajado durante seis meses como conductor en Uber, realizando 1.400 viajes.

“Muy buen tipo”
En Ohio, el presunto terrorista se dedicó a mejorar su inglés y a buscar trabajo, nunca salía de fiesta y su vida consistía en ir de casa al trabajo y del trabajo a casa. Más tarde, se trasladó a Tampa (Florida), donde conoció a otro uzbeko, Kobiljon Matkarov, quien explicó al diario “The New York Post” que el presunto terrorista era “muy buen tipo” y que a sus hijos también les “gustaba” porque siempre jugaba con ellos, aunque también reconoció que una vez su hijo quiso fotografiarse con él y Saipov se negó en banda.
Matkarov, de 37 años, lo definió como una “muy buena persona”, a quien “le gustaban los Estados Unidos” y “parecía muy contento” con su vida allí, y por ello nada le hacía pensar que pudiese ser un radical islamista.
Sin embargo, las investigaciones iniciales indican que el joven uzbeko había estado en el radar de las autoridades federales, aunque por el momento se desconoce si el centro de la investigación era él o alguien de su entorno. El joven accedió al visado de EEUU gracias a la lotería de visados, un programa del Departamento de Estado que sortea cada año 50.000 permisos de residencia entre países que registran una baja tasa de migración hacia EEUU.