La Xunta permitirá excepciones en el veto al pastoreo en zonas donde hubo incendios

La Consellería do Medio Rural anunció que permitirá excepciones a la prohibición de pastoreo en montes o terrenos forestales afectados por incendios para evitar mayores perjuicios

La Consellería do Medio Rural anunció que permitirá excepciones a la prohibición de pastoreo en montes o terrenos forestales afectados por incendios para evitar mayores perjuicios a los ganaderos que ya resultaron damnificados por los fuegos. Esta medida se contempla en la Ley de Montes de Galicia.
Así, los titulares damnificados tanto de la última ola de incendios de octubre como de fuegos producidos durante el verano no tendrán que esperar a los dos años que contempla la normativa para restaurar la masa afectada.
Los lugares en los que se establecerá esta excepción serán analizados y evaluados por el departamento que dirige Ángeles Vázquez para determinar las zonas en las que es necesario aplicar esta medida. Estos terrenos no podrán ser en ningún caso superficies arboladas o zonas correspondientes a parroquias de alta actividad incendiaria.

Pérdidas
Para solicitar estos permisos, los titulares de derechos de aprovechamiento deberán acreditar pérdidas de difícil o imposible reparación por la prohibición de pastoreo o la inexistencia de alternativas a esta actividad en las áreas afectadas por los incendios dentro de la misma demarcación forestal. Además, será necesario estar inscrito en el Registro Público de Terrenos de Pastoreo y presentar una solicitud a la jefatura territorial de la Consellería.
La Consellería recordó que no es la primera vez que se otorgan este tipo de autorizaciones que permiten el acceso del ganado a las superficies quemadas, siempre que se garantice que no se produzca un perjuicio medioambiental en el monte.
El departamento que dirige Ángeles Vázquez destacó que, en la actualidad, esta excepcionalidad cobra especial relevancia por la amplia superficie afectada tras la ola de incendios de octubre y que se suma a la situación de la sequía acumulada en Galicia en el último año. Ambas circunstancias, según indicó, dificultan la alimentación del ganado en extensivo y de ahí la decisión de habilitar este tipo de medidas para dar respuesta a las necesidades de los ganaderos.

Cenizas a los ríos
Además, la Xunta aseguró que no tiene constancia de que las lluvias registradas en los últimos días en buena parte de la comunidad hayan provocado arrastres de cenizas de los incendios forestales a los ríos y rías gallegas.
De ello dio cuenta la conselleira do Mar, Rosa Quintana, que recordó que el Gobierno gallego tiene técnicos contratados “haciendo observaciones diarias” por las zonas con “mayor peligrosidad”. Asimismo, en las tareas de control para que las cenizas no lleguen a las aguas también colaboran los servicios de guardacostas y las cofradías de pescadores.
En concreto, los guardacostas vigilan especialmente las desembocaduras de los ríos Miñor y Verdugo, unas de las áreas más castigadas por la ola de incendios vivida este mes de octubre. Todo ello se complementa con los trabajos de consolidación de suelos que lleva a cabo la Consellería do Medio Rural.
Por otro lado, el portavoz de En Marea, Luís Villares, cargó ayer contra la “cobardía” de la Xunta, a la que acusa de practicar “el escapismo” en su gestión de la ola de incendios de mediados del mes de octubre luego de que rectificase semanas después el número de hectáreas quemadas.
Villares visitó ayer una granja caprina situada en el municipio lugués de Samos, desde donde aprovechó para invitar a la Xunta a crear oficinas informativas en todos los puntos afectados por la ola de incendios, como ya anunció que hará en Cervantes (Lugo).
El magistrado en excedencia criticó la actitud del Gobierno gallego caracterizada en su opinión por “la cobardía y el escapismo”, en referencia al comunicado emitido por la Xunta el pasado viernes en el que elevaban a 49.000 las hectáreas calcinadas durante la ola de fuegos de octubre.
Así, indicó que lo que ocurrió durante lo que llamó “el Domingo Negro” –15 de octubre– “no es una circunstancia excepcional” y que se volverá a producir “si no se corrigen las políticas”. l