• Lunes, 20 de Febrero de 2017

Una plataforma denuncia que la mina Corcoesto pone en riesgo el marisqueo

La plataforma Salvemos Cabana advirtió ayer de que la explotación minera de Corcoesto pone en peligro la supervivencia a largo plazo de la actividad marisquera de las localidades de la zona de Corme, Laxe y Cabana de Bergantiños.

Una plataforma denuncia que la mina Corcoesto pone en riesgo el marisqueo
unas mariscadoras trabajan en el estuario del río anllóns
unas mariscadoras trabajan en el estuario del río anllóns

La plataforma Salvemos Cabana advirtió ayer de que la explotación minera de Corcoesto pone en peligro la supervivencia a largo plazo de la actividad marisquera de las localidades de la zona de Corme, Laxe y Cabana de Bergantiños.

“Los preocupantes niveles de arsénico ya presentes en el río Anllóns podrían dispararse tras la instalación de una explotación aurífera a cielo abierto con los consiguientes efectos en una actividad económica de la que dependen miles de personas en esta zona de la Costa da Morte”, denunció el colectivo en un comunicado.

 

concentraciones

Actualmente, las concentraciones de arsénico en los sedimentos del estuario del Anllóns en buena medida derivados de la explotación británica de galería en Corcoesto de 1910 varían de 15 a 308 miligramos por kilogramo, y tal como señaló recientemente la Sociedade Galega de Historia Natural (SGNH), esos niveles pueden clasificarse como “contaminados”.

El río Anllóns está aportando anualmente por lo menos 850 kilogramos de arsénico puro al estuario, procedente en su mayor parte de la zona arsenopirítica de la parroquia de Corcoesto, una cantidad proporcionalmente superior a la de ríos europeos como el Támesis, Sena, Loira, Garona o Ródano, que atraviesan zonas de alto nivel poblacional y de industrialización.

 

efectos

“Nos preocupan especialmente los efectos que esto pueda tener para la salud de las personas y sobre la actividad económica de nuestra comarca, dado que es un hecho reconocido que los moluscos, crustáceos y otros invertebrados marinos que habitan en ambientes naturales y que son fuente de alimento, son conocidos acumuladores de metales pesados y metaloides –como es el caso del arsénico– en sus tejidos”, señaló el colectivo.

Tanto el arsénico como otros metales pesados son elementos de carácter bioacumulable en el organismo humano, por lo que una exposición prolongada puede provocar efectos dañinos en la salud a largo plazo.

El arsénico se encuentra incluido en el grupo I de substancias cancerígenas de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer desde 1987, entidad perteneciente a la Organización Mundial de la Salud.

“Consideramos que el proyecto de la mina de oro a cielo abierto de Corcoesto, de apenas diez años de horizonte temporal, puede poner en peligro la salud y el futuro laboral de las miles de personas que directa o indirectamente en la comarca viven y dignifican día a día la profesión del marisqueo en las localidades de Cabana de Bergantiños, Laxe y Corme”, dice la plataforma.