El Imelga limpia varios huesos para detectar posibles lesiones

Traslado del cuerpo que podría ser el de Diana Quer al hospital de Conxo | EFE

El informe preliminar de la autopsia realizada a los restos mortales hallados en estado se saponificación -proceso natural que se produce normalmente en los cadáveres que pasan largo tiempo sumergidos en agua- en una fábrica

El informe preliminar de la autopsia realizada a los restos mortales hallados en estado se saponificación -proceso natural que se produce normalmente en los cadáveres que pasan largo tiempo sumergidos en agua- en una fábrica abandonada de Asados reveló que se trata de una mujer, probablemente de entre 18 y 20 años, de cabello largo y oscuro, unas características que coinciden con las de la joven madrileña Diana Quer. Desde el Tribunal de Xustiza  de Galicia indicaron que según el referido informe, no se han hallado signos de violencia pero sí indicios claros de criminalidad. Sin embargo, se precisa que se va a proceder a la realización de otras pruebas, que permitan determinar la causa de la muerte, que se encuentra “a estudio”. Para ello, mientras la mayor parte de los restos mortales permanecen en el Hospital Provincial de Conxo, sede del Instituto de Medicina Legal de Galicia, se ha procedido a extraer algunas partes, como huesos para que sean sometidas al proceso de “esqueletización cadavérica” en el Hospital de Verín, en donde trabaja Fernando Serrulla, jefe de Antropología Forense del Imelga.

Debido al proceso de saponificación los tejidos adiposos reaccionan químicamente de la misma manera que ocurre con la grasa en la fabricación de jabón, por lo que los cuerpos resulta difícil distinguir lesiones, heridas de arma blanca, contusiones, impactos de bala o signos de violación. En estos análisis no sólo se dilucidará si los restos corresponden a Quer, a través del ADN, sino que se podrán confirmar algunas sospechas sobre la causa de la muerte y los últimos instantes de vida de la víctima que por ahora son sospechas forenses. 

El responsable de la Unidad de Antropología Forense del Imelga ya inició el proceso de  limpieza de los huesos, para que pueda aflorar la verdad de los crímenes y se desmonte la estrategia de defensa de los homicidas. En los huesos se pueden descubrir orificios de proyectiles, cuchilladas, golpes, lesiones anteriores, simultáneas a la muerte o post mortem. También la trayectoria e incluso la posición de un asesino con respecto a su víctima. No obstante, los expertos señalan que las lesiones de tipo sexual pueden no llegar a descubrirse nunca, especialmente si un cuerpo ha permanecido bajo el agua, al desaparecer cualquier rastro de semen. El estudio del esqueleto puede revelar, en algunos casos, si ha sido golpeado por un vehículo, en caso de homicidio por atropello, o incluso si fue estrangulado, por la rotura de vértebras cervicales al ejercer una fuerte presión.