Envían a prisión sin fianza al presunto agresor sexual en serie de O Morrazo

El juzgado de instrucción número 2 de Marín (Pontevedra) ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del vecino de la localidad de 40 años detenido como presunto agresor sexual de al menos tres mujeres en la comarca pontevedresa de O Morrazo.

El juzgado de instrucción número 2 de Marín (Pontevedra) ha decretado el ingreso en prisión provisional comunicada y sin fianza del vecino de la localidad de 40 años detenido como presunto agresor sexual de al menos tres mujeres en la comarca pontevedresa de O Morrazo.
Para tomar esta decisión, según fuentes judiciales, la jueza no solo ha tomado declaración al sospechoso, sino que ha entrevistado a dos de las tres víctimas. Además, como apuntan esas fuentes, ha basado su decisión en otras diligencias de investigación que consideró necesarias.
La Guardia Civil localizóen su vivienda una pistola simulada, un cuchillo y unas cuerdas con las que inmovilizaba a sus víctimas. El individuo está considerado como el presunto agresor sexual en serie que ha actuado durante los dos últimos años en la comarca de O Morrazo.
Así, a J.L.G.M., de 40 años y vecino de Marín, se le considera autor de, al menos, tres violaciones denunciadas en Cangas y Bueu durante este periodo de tiempo.La primera de las agresiones se produjo en la localidad de Bueu el mes de julio del año pasado cuando el autor entró a la fuerza en el domicilio de la víctima mientras ésta dormía. La segunda tuvo lugar en Cangas el mes de septiembre del mismo año en un bar cuando se encontraba a punto de cerrar. El último de los casos investigados, “quizás el que más alarma social produjo por la edad de la víctima (75 años), lo protagonizó nuevamente en Bueu, el mes de marzo de este año”, destaca la Benemérita.

“Extrema violencia”
Las víctimas “sufrieron agresiones sexuales de extrema violencia”, subraya la Guardia Civil, que indica que “fueron sometidas a aberrantes prácticas y vejaciones que les produjeron graves daños físicos y psicológicos que requirieron asistencia médica por las heridas, desgarros y los golpes que les propinó”. Incluso, en uno de los casos llegó a arrojarle agua caliente sobre las piernas a una de las víctimas.
“Para poder culminar con éxito esta investigación, que se llevó a cabo en el marco de la denominada operación “Geronta”, se realizaron decenas de entrevistas personales y se valoraron los perfiles criminológicos de los sospechosos que surgieron durante el proceso”, concreta la Benemérita. Todo ello, junto con los resultados de los estudios genéticos y los terminales telefónicos investigados, permitió la identificación. l