• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Detienen a una persona en Carral en una operación contra el tráfico de armas iniciada en Sevilla

Una persona fue detenida en el municipio coruñés de Carral en el marco de una operación contra el tráfico de armas –denominada “Balín”– iniciada en Sevilla y en la que un total de 26 personas fueron detenidas y otras 17 investigadas por supuestos delitos de tráfico de armas .

Detienen a una persona en Carral en una operación contra el tráfico de armas iniciada en Sevilla

Una persona fue detenida en el municipio coruñés de Carral en el marco de una operación contra el tráfico de armas –denominada “Balín”– iniciada en Sevilla y en la que un total de 26 personas fueron detenidas y otras 17 investigadas por supuestos delitos de tráfico de armas, tenencia ilícita, así como por depósito de armas, municipios explosivos y tráfico de drogas.
El operativo se saldó con la intervención de 126 armas de fuego, una de ellas al arrestado en Carral, y más de 6.00 cartuchos metálicos, entre otros efectos, según explicó la Guardia Civil.
En concreto, ha sido el Grupo de Información de la Comandancia de Sevilla, de forma coordinada con la Jefatura de Información (UCE3) y con el apoyo de la SIZ de Andalucía y de los GIC de las Comandancias de Jaén, Ciudad Real, Gijón, Murcia, Badajoz, Almería, Madrid, Barcelona, Granada, Zamora, A Coruña, Bizkaia, Gipúzcua, Álava, Huelva, Cádiz, Córdoba, Valencia, La Rioja, Guadalajara y Zaragoza, la que ha llevado a cabo en dichas provincias españolas esta operación.
Esta operación se inició en Sevilla en noviembre de 2016 tras detectar el Grupo de Información de la Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla varios anuncios en portales de internet en los que, bajo diferentes subterfugios, se ofertaba la venta de armas detonadoras transformadas para efectuar fuego real, así como munición con proyectil para las mismas. Fruto de las investigaciones se pudo descubrir que el autor de dichos anuncios era un vecino de Sevilla de 53 años de edad, que se dedicaba a adquirir masivamente en diferentes establecimientos del territorio nacional armas detonadora. Posteriormente, sus compradores manipulaban estas armas, siguiendo sus instrucciones vía teléfono o través de una red social, para que pudieran efectuar fuego real y disparar munición con proyectil.
Además, el hombre también facilitaba los elementos y las instrucciones necesarias para la fabricación artesanal de la munición, según detalló el Instituto Armado. l