• Miércoles, 23 de Agosto de 2017

Condenan a 14 años y medio al hombre que disparó en la cabeza a su pareja en Chantada

La Audiencia Provincial de Lugo condenó a 14 años y medio de prisión al hombre que disparó en la cabeza a la que era su pareja en una hamburguesería de Chantada, al que atribuye un delito de asesinato en grado de tentativa y uno de tenencia ilícita de armas.

Condenan a 14 años y medio al hombre que disparó en la cabeza a su pareja en Chantada
El acusado, durante una vista oral en la Audiencia Provincial de Lugo | archivo ec
El acusado, durante una vista oral en la Audiencia Provincial de Lugo | archivo ec

La Audiencia Provincial de Lugo condenó a 14 años y medio de prisión al hombre que disparó en la cabeza a la que era su pareja en una hamburguesería de Chantada, al que atribuye un delito de asesinato en grado de tentativa y uno de tenencia ilícita de armas.
La Audiencia condena al hombre a 12 años de prisión por el delito de asesinato en grado de tentativa y a dos años y medio más por tenencia ilícita de armas. No podrá acercarse durante 15 años a la víctima, a la que deberá indemnizar con 1.290.000 euros, además de pagar al Sergas los gastos derivados de su asistencia.
La sentencia considera probado que el condenado, Antonio F.F., acudió al establecimiento que regentaba en la madrugada del 26 de agosto de 2014 y, tras mantener una discusión con la que era su pareja, que trabaja allí de camarera, le colocó una pistola en la sien derecha y le disparó.

Secuelas
Como consecuencia de las lesiones, la mujer presenta todavía graves secuelas, que incluyen déficit cognitivo severo y afectación “global” de las funciones superiores, entre ellas el habla.
El tribunal tiene en cuenta cuestiones como la “escasa distancia” a la que se efectuó el disparo y el “lugar tan vital” en el que se produjo para determinar que el delito es de intento de asesinato y no de homicidio, ya que “se hubo de representar la muerte como resultado perfectamente posible y aceptado”. “Por tanto, el dolo de matar, directo o eventual, es inequívoco”, apunta.
Además, hace referencia a la presencia de alevosía, dado que, al emplear un arma de fuego, “lo que la víctima puede hacer es una defensa pasiva que no supone riesgo para el autor”. Tiene en cuenta también el agravante de parentesco. La Sala admite la circunstancia atenuante de drogadicción del condenado, que había consumido cocaína en las fechas anteriores a los hechos, aunque considera que ese consumo era “compatible con una vida social ordinaria” y que “no se puede extraer que ese consumo le obnubilara la percepción de la realidad”. 
Finalmente, la sentencia también hace referencia a que el condenado mantuvo previamente a la víctima “más de doce horas recluida” en el bar y, tras los hechos, “se negó a facilitar la evacuación de la lesionada”, no facilitando las llaves de acceso, por lo que dicha evacuación tuvo que hacerse “por un ventanal.” l