CCOO, UGT y MAS buscan “mejorar” y “actualizar” los acuerdos del metal

Francisco Vilar (UGT), Víctor Ledo (CCOO) y Juan Novo (MAS) comparecieron ayer

Los empleados de las auxiliares en huelga piden a los operarios de Navantia que se pongan de su lado

El conflicto surgido en el sector naval de la comarca entorno al preacuerdo alcanzado por CCOO y UGT con la patronal para actualizar el convenio del metal en la provincia ha agrandado dos brechas que permanecían latentes: una entre los propios sindicatos y otra entre los trabajadores de Navantia y los de las compañías auxiliares.

La segunda jornada de huelga indefinida volvió a dejar sin actividad, también ayer, las factorías del astillero público en la ría de Ferrol. Centenares de trabajadores de las compañías complementarias se concentraron de nuevo a las puertas de las factorías  de Navantia para impedir el acceso a los trabajadores.

 Además, los firmantes del texto (CCOO y UGT), junto al sindicato MAS que tampoco se ha adherido a la huelga promovida por la CIG, se pronunciaron por primera vez sobre los motivos por los que dieron el visto bueno a este preacuerdo y que los ha sentado en una comisión negociadora con la patronal del naval.

El secretario de la Federación de Industria de Comisiones Obreras de Galicia, Víctor Ledo, calificó ayer el documento como “muy positivo”, dado que “mejora todos los puntos” del anterior marco laboral. “Hay un incremento salarial por encima de IPC, se aumenta el número de indefinidos, se mejoran condiciones como desplazamientos y se aumenta el control sobre las ETT’s o la gestión de empresas multiservicios”, explicó Ledo.

 

Negociación

En lo que concierne a esta comarca, y que se ha convertido en el detonante del conflicto, el preacuerdo también incluye la creación de una comisión paritaria para analizar las condiciones de la industria auxiliar de Navantia en la ría de Ferrol. Los representantes de CCOO y UGT explicaron que “los acuerdos de 2001 son insuficientes” y que su intención es actualizarlos para crear “unos del 2017” que den respuesta a las necesidades actuales.

“Hay que meter en ese nuevo acuerdo la limitación de las jornadas abusivas, programas formativos demandados desde hace años por patronal y sindicatos y, por supuesto, el asunto salarial”, incidieron ayer desde los sindicatos firmantes del preacuerdo.

“Somos muy conscientes de que la gran negociación se dará en torno a la materia retributiva, pero que nadie piense que estamos dispuestos a renunciar a esa lucha”, insistió Ledo. “No nos vamos a sentar a dar por buena una propuesta a la baja”.

Desde las federaciones de Industria de estos tres sindicatos quisieron poner en valor la carga de trabajo comprometida actualmente por el astillero público como un escenario idóneo para recuperar “los derechos y las condiciones laborales que perdió la industria auxiliar de la comarca en los últimos años”.

Insolidaridad

En medio de esta lucha entre los sindicatos ha surgido otro conflicto que parecía enterrado desde hace años como es la unión laboral entre los empleados de Navantia y los de las firmas auxiliares.

Estos últimos han acusado a los trabajadores del astillero público de “insolidaridad” con la lucha que iniciaron el pasado jueves. Durante la concentración a las puertas de la antigua Bazán, el delegado sindical de Electrorayma (una de las compañías que incumple los acuerdos de 2001), Juan Soto, recordó que ellos han participado en multitud de protestas organizadas por el comité de empresa de Navantia, incluso cuando no afectaban a la industria auxiliar.

“Si el lunes esto se llena de uniformados (en alusión a una posible actuación policial contra los piquetes) espero que los operarios de la principal se acuerden de todas las veces que ellos nos impidieron la entrada a nosotros y otras en las que dimos la cara por ellos y se pongan de nuestro lado, que es donde tienen que estar”, concluyó el delegado de Electrorayma entre la ovación de los centenares de huelguistas allí congregados.