• Jueves, 29 de Junio de 2017

El acusado de matar a su esposa en el CHOU asegura no recordar nada

El hombre acusado de acabar con la vida de su esposa en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) el 8 de mayo de 2015, cuando se recuperaba de una agresión anterior en su casa, se declaró ayer inocente de ambas agresiones e insistió en que no recuerda nada de ninguno de los dos sucesos.

El acusado de matar a su esposa en el CHOU asegura no recordar nada
Aniceto Rodríguez sigue el juicio desde el banquillo | brais lorenzo (efe)
Aniceto Rodríguez sigue el juicio desde el banquillo | brais lorenzo (efe)

El hombre acusado de acabar con la vida de su esposa en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) el 8 de mayo de 2015, cuando se recuperaba de una agresión anterior en su casa, se declaró ayer inocente de ambas agresiones e insistió en que no recuerda nada de ninguno de los dos sucesos.


“No discutí nunca con mi mujer”, afirmó de forma contundente Aniceto R. (79 años) durante la primera jornada del juicio que se celebra a lo largo de esta semana en la Audiencia Provincial de Ourense, en donde se le juzga por dos delitos de intento de asesinato y asesinato consumado contra su esposa María Isabel Fuentes.


Sin embargo, en el resto de su declaración, Aniceto R. repitió una y otra vez que no se acuerda “de nada, de nada, de nada”, ni de la presunta agresión a su esposa en su casa de la localidad de Pazos, en Verín, ni del posterior asesinato en el CHUO. Y es que el acusado asegura que se encuentra “perdido y desmemoriado de todo” porque “le dio una trombosis”.


La primera de las cuatro jornadas del juicio también contó con las declaraciones de los agentes de la Guardia Civil que se encargaron de investigar la primera agresión contra Isabel Fuentes, la madrugada del 2 de abril de 2015 en su hogar de Pazos, cuando supuestamente había sido agredida de forma contundente en la cabeza por alguien que había entrado a robar en la vivienda.


Todos los agentes coincidieron en que ya en la primera inspección ocular “había cosas que no cuadraban con un robo con violencia” y que apuntaban a un caso de violencia de género. Por eso, ya en el primer informe se hizo constar la posibilidad de una tentativa de homicidio por parte del marido de Isabel Fuentes. El agente que realizó la primera inspección ocular la madrugada del 2 de abril explicó que informó a sus superiores sobre las sospechas de que se tratase de un intento homicidio porque no le “no cuadraba nada” entre la historia que el marido de la víctima había relatado a sus compañeros y “la escena” de los hechos.


Así, el acusado había relatado a los agentes que estaba en cama cuando escuchó a su esposa alertar de que alguien había entrado en la casa, pero que cuando llegó junto a su mujer ya se encontraba en el suelo malherida y que no vio a nadie. El guardia civil apuntó que en el tiempo que le llevó al acusado recorrer los 15 metros que le separaban de su mujer, el presunto agresor habría tenido tiempo de romper el cristal de una ventana, abrir la puerta con las llaves que estaban en la cerradura, reducir con un objeto contundente a Isabel Fuentes, abrir tres armarios de la cocina, vaciar varios bolsos y huir. Además, cuando habló con el acusado le pareció que “fingía”.


Otra agente relató que la cama donde supuestamente estaba durmiendo el acusado “no tenía ni una arruga”, a pesar de que había dicho que llevaba hora y media durmiendo; y que tampoco se halló ninguna huella en la zona en que se produjo la supuesta entrada a la vivienda.


Para el encargado de la instrucción, “la prueba determinante” que descarta la versión de un robo y apunta a un intento de homicidio es que las lesiones de la víctima “eran incompatibles” con que ésta se hubiera incorporado al escuchar forzar la puerta, pues se le provocaron estando recostada.