El tránsito de la ballena azul por Galicia beneficia al turismo

Muchas personas hacen viajes para poder ver cetáceos de cerca | aec

Rumbo al norte, a las aguas frías, en busca de alimento; y viaje al sur, hacia mares cálidos, para aparearse. Es el tránsito que realiza la ballena azul a lo largo de su ciclo vital, que le lleva a pasar cerca de la plataforma continental gallega, y que este año ha sido documentado con fotografías y vídeos.Sin embargo, el avistamiento de, al menos, dos ejemplares en el mes de octubre (uno de estos rorcuales permaneció en nuestras aguas, al menos, durante un mes) ha hecho plantearse a los biólogos si ese tránsito podría convertirse en estancias permanentes.
Sobre la mesa está la posibilidad de que la riqueza de nuestro litoral anime a las ballenas azules a no continuar su viaje.. En este punto, los biólogos difieren en si Galicia podría ser su destino final para “engordar”, esquivando así la caza que se produce en el norte del globo, o si, en cambio, el calentamiento del agua las convierte en “su nuevo sur”.
En lo que sí coinciden es en que no se pueden sacar conclusiones sólo por los datos de un año, sino que habrá que ratificar si escenas de “varias ballenas ‘pastando’ juntas” en la plataforma gallega se repiten en el futuro; y en que hacen falta fondos para desarrollar estudios que digan “por qué han venido aquí”. “Lo importante es averiguar qué hacen”, incide el director de Gremmar (grupo de investigación sobre mamíferos marinos), Antonio Rodrigues.
En un país con pasado ballenero, pues en Galicia, hasta el año 1985, se daba caza a estos rorcuales, Bruno Díaz expresa su anhelo de que estos mamíferos marinos “vuelvan a recuperar su importancia”. De ella dan cuenta el Museo Massó, en Bueu, que recoge testimonios de la industria ballenera; y los motivos que pueden apreciarse en el puerto de Malpica, también reflejados en numerosas estampas de Urbano Lugrís. Si bien ya se comercializan salidas marítimas enfocadas al avistamiento de ballenas, los investigadores creen que, de confirmarse la presencia de las azules, podría ser “beneficioso” para el turismo gallego.