• Lunes, 25 de Septiembre de 2017

La sonda “Cassini” se despide como un fulgurante meteorito

ras veinte años de travesía por el espacio, la sonda “Cassini” vivió ayer sus últimos instantes de existencia al adentrarse en la atmósfera de Saturno, donde acabó por desintegrarse convertida en un fulgurante meteorito, tal y como tenía programado la Agencia Espacial estadounidense

La sonda “Cassini” se despide como un fulgurante meteorito
La sonda “Cassini” en su toma de imágenes y datos en Saturno | efe
La sonda “Cassini” en su toma de imágenes y datos en Saturno | efe

Tras veinte años de travesía por el espacio, la sonda “Cassini” vivió ayer sus últimos instantes de existencia al adentrarse en la atmósfera de Saturno, donde acabó por desintegrarse convertida en un fulgurante meteorito, tal y como tenía programado la Agencia Espacial estadounidense (NASA).“Transmitió sus últimos datos desde la atmósfera de Saturno y después se convirtió en parte del planeta”, confirmó en rueda de prensa Mike Watkins, director del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA.
Lanzada el 15 de septiembre de 1997, durante sus dos décadas de viaje por el espacio la “Cassini” ha superado todas las expectativas. “La misión Cassini-Huygens no solo alcanzó todos sus objetivos principales, sino que sobrepasó cada uno de ellos”, comentó a Efe Luis Morales, ingeniero de la misión Cassini-Huygens.
En un principio, la “Cassini” tenía como objetivo recopilar información de la atmósfera, los anillos y la magnetosfera de Saturno, así como el estudio de la superficie de Titán, una de las principales lunas del planeta, y de los satélites helados presentes en la zona.
Sin embargo, sus hallazgos fueron mucho más allá al descubrir, entre otras cosas, cuatro nuevos anillos, numerosos satélites y, sobre todo, la posible habitabilidad de las lunas Encélado y Titán. “Descubrió que Titán es un mundo muy parecido a nuestro planeta Tierra, con mares, lagos, ríos secos, montañas, dunas y nubes; y que la luna Encélado tiene un océano global interno, que presenta las condiciones básicas para poder albergar vida microbiótica”, apuntó Morales. Ante el inevitable consumo del combustible de la nave, los directores del proyecto valoraron las opciones para finalizar la misión: dejar a la sonda orbitando alrededor de Saturno o buscar la manera de destruirla. Se optó por esta segunda para evitar que una posible colisión con una de las lunas pudiera contaminar futuras investigaciones y permitir que la “Cassini” realizará un último servicio a la investigación al recolectar datos en su caída en dirección a la atmósfera.