Nuestra reacción ante las injusticias predice la depresión

Las personas con fuertes “valores prosociales”, principales afectados | aec

La investigación, liderada por el Instituto Nacional de Información y Tecnologías de la Comunicación de Osaka, podría ayudar a identificar qué tipo de individuos tienen más riesgo de sufrir trastornos anímicos 

as respuestas del cerebro ante situaciones de injusticia económica pueden predecir si ciertas personas presentarán síntomas de depresión en el futuro, según un estudio publicado ayer por la revista Nature.

La investigación, liderada por el Instituto Nacional de Información y Tecnologías de la Comunicación de Osaka (NIICT) –en Japón–, podría ayudar a identificar con más fiabilidad qué tipo de individuos tienen un riesgo más alto de padecer trastornos anímicos, según sus reacciones ante las injusticias. Estudios anteriores, recuerdan los autores, sugirieron que la distribución desigual de la riqueza y la injusticia económica conducen a un aumento de la depresión, si bien los científicos desconocían cómo funcionan esos mecanismos en las personas.

Para averiguarlo, expertos del NIICT y de la Universidad Tamagawa de Tokio midieron con técnicas de resonancia magnética la actividad cerebral de individuos mientras participaban en un juego de ordenador en el que su pareja virtual les ofrecía una suma de dinero.

Estas ofertas eran justas o injustas, dependiendo de si receptor y donante acababan con la misma cantidad o si el jugador, que se encontraba sano mentalmente, recibía menos o más de la mitad de la citada suma, respectivamente.

Los investigadores descubrieron que, en respuesta a las ofertas injustas, la actividad en dos áreas del cerebro, el hipocampo y la amígdala, se relacionó con síntomas de depresión en el momento en que se estaba llevando a cabo el experimento.

Un año después de realizarse el experimento, los expertos también detectaron cambios en la actividad de la amígdala y el hipocampo relacionados con la depresión, tras haberse visto expuestos a ofertas injustas.

Asimismo, fueron capaces de predecir en personas con fuertes “valores prosociales” (contrarias a todas formas de desigualdad) cambios en síntomas de depresión al examinar la respuesta a todas las ofertas injustas, incluidas aquellas que beneficiaban a todos.