• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Mil dedicatorias a Benedetti en su biblioteca española

a biblioteca española de 6.000 volúmenes que reunió Mario Benedetti en sus largos años de exilio en España, que donó en 2006 a la Universidad de Alicante (UA), contiene más de mil dedicatorias manuscritas de algunos de los principales escritores de la segunda mitad del siglo XX.

Mil dedicatorias a Benedetti en su biblioteca española
Libro dedicado por José Luis Sampedro al escritor | morell (efe)
Libro dedicado por José Luis Sampedro al escritor | morell (efe)

La biblioteca española de 6.000 volúmenes que reunió Mario Benedetti en sus largos años de exilio en España, que donó en 2006 a la Universidad de Alicante (UA), contiene más de mil dedicatorias manuscritas de algunos de los principales escritores de la segunda mitad del siglo XX.
Esta prolífica biblioteca personal proviene de su domicilio de la madrileña calle de Ramón Carrión y está depositada en el Centro de Estudios Literarios Iberoamericanos Mario Benedetti de la UA, institución que ha completado la catalogación y ha digitalizado 250 del millar de dedicatorias que acopió en tres décadas.
A un día de cumplirse 97 años de su nacimiento –que se celebra hoy, 14 de septiembre– la directora del CeMaB, Eva Valero, desveló a Efe que algunas de esas líneas han sido firmadas de puño y letra por figuras tan universales como Rafael Alberti, quien dibujó la portada del recopilatorio de poemas “Con Nicaragua” y le escribió “Al grande y valiente escritor Mario Benedetti, con un gran abrazo” (1985).
También las hay de los españoles como José Luis Sampedro, que en puso “Con un gran abrazo triunfalmente tercermundista de su amigo”; Juan Goytisolo y Manuel Vázquez Montalbán, que le escribió en un ejemplar de “La Rosa de Alejandría” el enigmático “A Mario desde una común pasión por no sé qué”. “Para mi querido Mario, un gran abrazo en Granada”, le dirigió el guatemalteco Augusto Monterroso en abril de 1987 al darle “Cuentos”, o también el nicaragüense Sergio Ramírez y todos los que, como Benedetti, forman parte de la corriente lírica iberoamericana de la década de 1950 “Poética Coloquial o Conversacional”, reubatizados por el uruguayo como “Los Poetas Comunicantes”.
Y no solo de escritores, ya que en su biblioteca también hay una dedicatoria del exentrenador de fútbol argentino del Real Madrid Jorge Valdano, que le escribió en 2002 tras la solapa de “El Miedo Escénico y Otras Hierbas”: “Maestro, otro poco del infinito fútbol, con el afecto y admiración de siempre”.