Menú con ocho estrellas Michelin para personas sin recursos

Menú con ocho estrellas Michelin para personas sin recursos
El padre Ángel, junto al cocinero Martín Berasategui, durante la presentación del menú, ayer, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid | efe
El padre Ángel, junto al cocinero Martín Berasategui, durante la presentación del menú, ayer, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid | efe

l menú confeccionado por el cocinero con ocho estrellas Michelin Martín Berasategui para la cena de Nochebuena de Mensajeros de la Paz, que podrán degustar 200 personas sin recursos, estará compuesto por sopa de bocata de jamón, jarrete de cerdo asado con puré de patata especial y, de postre, tiramisú Astigarraga.
El lugar elegido ha sido el Salón de Baile del Círculo de Bellas Artes de Madrid, “un sueño” cumplido para el padre Ángel, que por tercer año consecutivo organiza esta cena de gala que llevará también a sus comedores de Canarias y Castilla-La Mancha, en estos casos con la colaboración de otros chefs como Erlantz Gorostiza, Iván Cerdeño, Fran Martínez y Adolfo Muñoz. “Intentamos que no se pierda la dignidad, y la dignidad está en que no se tenga que comer siempre en un plato de plástico con cucharas de plástico, sino de verdad, con vasos de cristal y con cubiertos no desechables”, ha dicho a Efe el sacerdote tras la presentación del menú navideño, cuyos ingredientes principales aporta el grupo Tello Alimentación.
El lujo este año ha sido poder contar con el reputado cocinero vasco, que ha ideado en exclusiva para esta ocasión un menú realizado “con productos que la gente pudiente puede tener en casa” y que es posible hacer para que “mucha gente” pueda comer “lo caliente, caliente, lo tibio, tibio y lo frío, frío”, según él mismo ha explicado a Efe. Una sopa de bocata de jamón y pan inflado; jarrete de cerdo asado con puré de patata especial, carpacio de cocido vasco y su jugo ligado y un tiramisú de Astigarraga hecho “a la manera de Lasarte”, con manzanas del País Vasco en honor a los frutales que rodean el restaurante del reputado chef, son las delicias con las que este “transportista de la felicidad” quiere deleitar a sus comensales. 
“La gente que viene a mi restaurante puede venir el día que quiera para ver la obra de Martín Berasategui y soy un privilegiado, pero todavía me siento más privilegiado de ser el cocinero elegido para esta noche y hacer ese menú que tanto me ha tocado la fibra”, relata emocionado. Porque al final no es más que “un cocinero que tiene la misma altura de pie que estas 200 personas sentadas”. El menú está pensado, en definitiva, “para transportarles desde las cocinas, desde el servicio, la bebida y la limpieza toda la felicidad que tiene este oficio y que a mí durante 57 años me ha hecho tan feliz”. En el caso de conseguirlo, se alzará con su “estrella más importante”. Esa noche trabajarán treinta personas del equipo del cocinero donostiarra, que se ha ofrecido a elaborar otras recetas “con proteínas que no son caras” para que los más necesitados las disfruten otros días del año. l