• Lunes, 25 de Septiembre de 2017

Hitler y Thyssen, historia de una enemistad

ritz Thyssen confiesa en el arranque de sus memorias: “Yo sostuve a Hitler y a su partido”. El libro “Yo pagué a Hitler” es una historia que comenzó con el ascenso nazi y una amistad de conveniencia entre el empresario y el dictador y acabó con una enemistad a muerte y Thyssen en un campo de concentración.

Hitler y Thyssen, historia de una enemistad
Réplica original del búnker del Adolf Hitler| FABRIZIO BENSCH (AEC)
Réplica original del búnker del Adolf Hitler| FABRIZIO BENSCH (AEC)

Fritz Thyssen confiesa en el arranque de sus memorias: “Yo sostuve a Hitler y a su partido”. El libro “Yo pagué a Hitler” es una historia que comenzó con el ascenso nazi y una amistad de conveniencia entre el empresario y el dictador y acabó con una enemistad a muerte y Thyssen en un campo de concentración.
En los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial, Thyssen, en colaboración con el periodista Emery Reves, quien se hizo millonario como agente literario de Winston Churchill, redactó estas memorias que ahora se publican por primera vez en España, por la editorial Renacimiento.
“Hitler me engañó a mí, lo mismo que ha engañado al pueblo alemán y a todos los hombres de buena voluntad”, prosiguen las memorias de Thyssen, quien con alegatos como este se libró de condenas penales por haber financiado a los nazis aunque tuvo que pagar la entonces elevada cifra de medio millón de marcos como compensación a las víctimas. El escritor Juan Bonilla, en el prólogo a esta primera edición española, cuenta cómo un telegrama de Thyssen a Hermann Göring protestando por la invasión de Polonia, que dio comienzo a la Segunda Guerra Mundial, le costó su puesto en el Parlamento alemán y la pérdida de todas sus propiedades en Alemania.
Bonilla señala que esa rebeldía no fue la primera sino la que colmó el vaso de las desavenencias de Thyssen con los que habían sido sus amigos, ya que no aprobó la persecución de los católicos, ya había mostrado su rechazo a la “Noche de los Cristales Rotos” y había rechazado que los grandes esfuerzos financieros no se dirigieran a revitalizar la economía alemana sino, en exclusiva, a construir un ejército imperial. 
Juan Bonilla también recapitula sobre la relación del magnate alemán con el avispado Emery Reves -al que denomina “ghost writer”, que en tradición hispana se conoce como “negro” o escritor que lo hace por encargo y sin firmar-: “Reves se cargó la ley fundamental del periodismo y engañó sin asomo de pudor a Thyssen”.