• Jueves, 23 de Noviembre de 2017

Una “breve historia del traje y la moda” y su evolución

Las glaciaciones que congelaron Europa durante el Paleolítico obligaron al hombre a cubrirse con pieles para sobrevivir. Desde entonces, esa necesidad ha evolucionado

Una “breve historia del traje y la moda” y su evolución

Las glaciaciones que congelaron Europa durante el Paleolítico obligaron al hombre a cubrirse con pieles para sobrevivir. Desde entonces, esa necesidad ha evolucionado hasta combinarse con el placer, como analiza la reedición actualizada del clásico libro de James Laver “Breve historia del traje y la moda”.
Pero el recorrido hasta llegar a la moda como catalizadora de movimientos sociales, potente industria y símbolo de distinción ha sido largo, resalta la obra del historiador, crítico de arte y comisario James Laver, editada ahora por Cátedra y que apareció por primera vez el año 1968.
La reina egipcia Nefertiti paseando por su palacio, ataviada con un vestido de lino semitransparente y su alta corona de oro y lapislázuli (mineral de color azul intenso) es el referente por excelencia del origen de lo que conocemos como moda.
Sin embargo, la historia del traje se remonta a mucho antes de que Egipto fuera imaginable; en concreto, a la Edad de Hielo, cuando el Homo sapiens hizo de las pieles de animales una herramienta de supervivencia.
El pasado glacial de Europa es el punto de partida del libro de Laver, un repaso minucioso a la historia del vestido, desde su primera función meramente utilitaria hasta la moda individualista de finales del siglo XX.
Quien fue descrito como “el hombre que hizo respetable el estudio del traje” y conservador del Victoria and Albert Museum de Londres durante 20 años, escribió este libro, considerado un manual clave para los estudiantes de arte y moda, y que vuelve en una nueva edición actualizada en español.
Un estudio que, en sus 10 capítulos, rastrea el por qué de la moda en la historia de la humanidad y plantea una cuestión principal: la relación entre el poder y la moda, ilustrada con múltiples fotografías de escultura, pintura o carteles publicitarios.
Comienza en el Neolítico, cuando la ganadería trajo consigo la lana y otros materiales que, ya en Mesopotamia, facilitaron el surgimiento de las primeras prendas. Una de ellas fue el “sarong”, una tela rectangular que se enrollaba alrededor del cuerpo y considerada la antecesora de las faldas. Poco a poco, las prendas se enriquecieron con mecanismos de sujeción como las fíbulas (un tipo de hebilla) y efectos como el “drapeado”.
Este plisado marcó un punto de inflexión en la historia del traje al hacer que, por primera vez, una prenda diferenciara a una persona “civilizada” de un “bárbaro”, ya se que se pasó a considerar como tal a todo aquel que siguiera vistiendo trajes entallados. Tal fue la corriente en contra de marcar las líneas del cuerpo que en Roma se llegó a castigar hasta con la pena de muerte. l