Arte urbano para luchar contra la violencia machista

Arte urbano para luchar contra la violencia machista
El madrileño paseo de Recoletos se ha convertido en un estudio abierto de artistas vinculados con el graffiti | efe
El madrileño paseo de Recoletos se ha convertido en un estudio abierto de artistas vinculados con el graffiti | efe

El arte urbano ha reinado ayer en la capital. Diez artistas, cinco mujeres y cinco hombres, lo han utilizado para reivindicar la igualdad de género y erradicar la violencia machista en una actividad al aire libre para permitir a los transeúntes “reflexionar y avanzar” hacia una sociedad feminista.
El madrileño paseo de Recoletos, entre la Biblioteca Nacional y el Museo de Cera, se ha convertido en un estudio abierto de artistas vinculados con el graffiti, que hoy han dejado las paredes y se han enfrentado a un lienzo en blanco para luchar por la igualdad y recaudar fondos para huérfanos a consecuencia de la violencia de género. Impulsada por el Colegio de Abogados de Madrid, esta actividad artística ha sido comisariada por la organización Madrid Street Art Proyect (MSAP) que, según ha explicado a Efe uno de sus miembros, Guillermo de la Madrid, ha decidido “tomar la calle”.

El Colegio de Abogados realiza todos los años unas jornadas en torno a los derechos humanos en conmemoración de su día internacional que se celebra el 10 de diciembre y este año han decidido acercarse al arte urbano. Cada vez son más las actividades que toman el graffiti como un punto de referencia dejando a un lado su concepto “vandálico”, como Pinta Malasaña o los Muros de la Tabacalera, para así acercar el mundo de los aerosoles a la ciudadanía. Los diez artistas que participan en esta jornada en pro de la igualdad que se han encargado de llenar de color y lucha de lienzos de dos por dos metros han sido escogidos por MSAP debido a su “trabajo tremendamente social".
Entre ellos, destacan la argentina Hyuro que utiliza el arte para mostrar cómo las mujeres “cargan sobre sí el peso de la sociedad patriarcal”; Ze Carrion, quien critica las “incoherencias” en las que vivimos, o Dos Jotas, que representa “los modos de control de la sociedad de masas o la pasividad ciudadana”. Las figuras humanas y el color han sido el denominador común de las obras que se han ido componiendo a lo largo de la jornada y Guillermo de la Madrid se ha mostrado “muy satisfecho” con el resultado, ya que, en muchas ocasiones, “no es fácil conjuntar una actividad cultural con un componente tan social”.
La Rueda Invertida, un colectivo dedicado a la producción cultural y a la educación artística, se ha encargado de recoger “el sentir” del público y han realizado una pieza participativa en la que “los transeúntes son los artistas”. Las obras ayer resultantes serán subastadas con el objetivo de recaudar fondos para la Fundación Soledad Cazorla, asociación que trabaja en favor de niños y niñas huérfanos como consecuencia de la violencia de género.