• Martes, 26 de Septiembre de 2017

Las algas podrían ser la base de la alimentación del futuro

Lo publicaron recientemente un libro titulado “Las algas que comemos” (CSIC-Los Libros de la Catarata), en el que se describen algunas de las características únicas que poseen estos organismos vivos que les convierten en candidatos para ser la base de la alimentación del futuro.

Las algas podrían ser la base de la alimentación del futuro
Las algas son un ingrediente más en muchos restaurantes | aec
Las algas son un ingrediente más en muchos restaurantes | aec

Lo publicaron recientemente un libro titulado “Las algas que comemos” (CSIC-Los Libros de la Catarata), en el que se describen algunas de las características únicas que poseen estos organismos vivos que les convierten en candidatos para ser la base de la alimentación del futuro, según informaron ayer en un comunicado.

De este modo, explicaron que su rápido crecimiento y su facilidad para adaptarse al medio pueden permitir la producción a gran escala de algunos compuestos importantes desde el punto de vista nutricional, además de sustancias de actividad biológica que ayudan a la prevención de ciertas enfermedades.

Además, señalan que las algas pueden consumirse no solo directamente como alimento, sino que de ellas pueden extraerse otros productos como aceites, ácidos grasos omega 3, proteínas, azúcares, vitaminas y antioxidantes. Muy valorados en la alimentación.

Por ello, estos organismos también tienen un gran potencial para ayudar “en la lucha contra el cambio climático”, ya que de ellos se puede obtener energía, como biodiesel, usarlos para el tratamiento de aguas residuales, como biofertilizantes, e incluso como alimentos para los animales. Por otra parte, indican que “a pesar de todas sus ventajas”, las algas tienen también “otra cara de la moneda”, ya que, además de estudiar como afectan a cada individuo, por ejemplo, que al tener un alto contenido en yodo pueden afectar a las personas con enfermedades tiroideas, también es importante saber que existen “algas malas”. Por ello, dedican un capítulo del libro para explicar cuáles son las toxinas que producen las algas y cómo se identifican.

En los últimos años la investigación con algas está cobrando mucha importancia, por ello científicos del Grupo de Ecofisiología de Sistemas Acuáticos de la Universidad de Málaga (UMA) han desarrollado un laboratorio de cultivo de algas polares único en España

Tres investigadores de este departamento partieron el 12 de marzo en una expedición al Ártico para estudiar al comportamiento de las algas en los ecosistemas polares, así como analizar el efecto del cambio climático en estas plantas, que para su estudio cuentan en la UMA con un laboratorio de cultivo único en España

El laboratorio de cultivo de algas polares, ubicado en el Jardín Botánico de la UMA, es donde se analizan las especies que estos investigadores traen de sus expediciones. Un espacio pionero en España que cuenta con la infraestructura científica necesaria para poder realizar estos cultivos. Simulan el clima del Ártico, porque según explican es imposible trabajar allí porque se suceden 24 horas de oscuridad.l