MRK101 HA CAMBIADO DE APARIENCIA POR SEGUNDA VEZ EN TREINTA AÑOS, EN ESTA ÚLTIMA OCASIÓN, DEBIDO A LA ESCASEZ DE GAS PARA ABSORBER

Un agujero negro pierde el brillo y regresa a la sombra

Mrk101 es un agujero negro supermasivo situado en el corazón de una galaxia lejana. Según recientes descubrimientos se sabe que ha cambiado de apariencia por segunda vez en treinta años. El estudio acaba de demostrar que su último cambio se debe a la escasez de materia en el entorno del agujero negro. Sin gas que absorber, el brillo del agujero negro desciende.

 

 

Un agujero negro pierde el brillo y regresa a la sombra
La falta de material en el entorno del agujero negro puede deberse a la interacción con otro agujero negro      ep
La falta de material en el entorno del agujero negro puede deberse a la interacción con otro agujero negro ep

Mrk101 es un agujero negro supermasivo situado en el corazón de una galaxia lejana. Según recientes descubrimientos se sabe que ha cambiado de apariencia por segunda vez en treinta años. El estudio acaba de demostrar que su último cambio se debe a la escasez de materia en el entorno del agujero negro. Sin gas que absorber, el brillo del agujero negro desciende.
Los núcleos activos de galaxias son uno de los objetos más energéticos del Universo, y pueden emitir de forma continuada más de cien veces la energía de todas las estrellas de la Vía Láctea. Según el tipo de luz que emitan se clasifican en diversos tipos. Ahora, un grupo de investigadores ha resuelto el caso de Mrk1018, un núcleo activo que ha cambiado de clasificación por segunda vez y que, tras treinta años brillando intensamente, ha regresado a la sombra. La estructura de un núcleo activo de galaxia (AGN, por sus siglas en inglés) consiste en un agujero negro, de hasta miles de millones de masas solares, rodeado de un disco de gas que lo alimenta y que, en su proceso de caída, libera gran cantidad de energía.
“Los AGN tienen, además, una estructura de polvo con forma de rosquilla a su alrededor que afecta a nuestra visión de ellos: si vemos el AGN de frente detectaremos la emisión del gas cayendo, y veremos por lo tanto un objeto muy brillante, en tanto que si vemos el AGN de canto las nubes de polvo ocultarán la región central y obtendremos una señal más débil”, señaló Miguel Ángel Pérez-Torres, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía. Además, la escasez de material en el entorno del agujero negro podría deberse a la interacción con un segundo agujero negro supermasivo.