• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Los yihadistas detenidos en Girona y Madrid incitaban a cometer ataques

Los tres detenidos en Girona y Madrid, al mismo tiempo que un cuarto era arrestado en Tánger (Marruecos), por su presunta vinculación a la organización terrorista Dáesh serán puestos este jueves a disposición del juez de la Audiencia Nacional

Los yihadistas detenidos en Girona y Madrid incitaban a cometer ataques
Uno de los detenidos, conducido por agentes de la Policía Nacional a los juzgados | Robin Townsend (efe)
Uno de los detenidos, conducido por agentes de la Policía Nacional a los juzgados | Robin Townsend (efe)

Los tres detenidos en Girona y Madrid, al mismo tiempo que un cuarto era arrestado en Tánger (Marruecos), por su presunta vinculación a la organización terrorista Dáesh serán puestos este jueves a disposición del juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, según fuentes jurídicas. El Ministerio del Interior informó que los cuatro fueron detenidos por suponer una peligrosa amenaza por incitar de manera directa a la comisión de atentados en España. La Comisaría General de Información de la Policía Nacional considera a los detenidos “objetivos claves” de la lucha antiterrorista por difundir material yihadista radical en Internet e incitar de manera directa a la comisión de atentados en España, además de que todos tenían sus perfiles en redes sociales al servicio de la propaganda de Dáesh.
El detenido en Marruecos es un peligroso y conocido integrante de Daésh que llegó a generar más de 300 perfiles en redes sociales, mientras que los dos detenidos en Figueres (Girona) -dos hermanos de origen marroquí de 30 y 31 años- se dedicaban a administrar una compleja red de comunicación para potenciar la propaganda de la organización yihadista. El cuarto detenido en Parla es un ciudadano marroquí nacionalizado español de 44 años que, según los investigadores, estaba en un avanzado proceso de radicalización que le había llevado ya a intentar captar cómplices con los que planear la comisión de atentados.
De los cuatro detenidos, el arrestado en Tánger era el más buscado por cuerpos policiales de varios países por su labor dentro de la dirección del aparato propagandístico de la organización. Era uno de los encargados de recopilar a diario y en tiempo real información proporcionada directamente por las distribuidoras oficiales de la organización terrorista.
Entre el material que difundían en estas plataformas a las que restringían el acceso, los investigadores tienen constatado el envío de manuales didácticos sobre la confección de artefactos explosivos de elaboración casera, sobre el apuñalamiento de civiles o ejercicios de entrenamiento de muyahidines. Interior destaca como novedad delictiva que estos dos detenidos habían aprendido a piratear los perfiles sociales de usuarios ajenos a la causa terrorista, accediendo a sus cuentas privadas sin su consentimiento y publicando de manera ilegal.