11:01 h. Lunes, 21 de mayo de 2012

 

Rubalcaba da por inaugurada la etapa de la unidad y del cambio en el PSOE

| Actualizado 06 Febrero 2012 - 01:33 h.
Elena Valenciano y José Antonio Griñán arropan a Rubalcaba tras finalizar el congreso socialista	efe
Elena Valenciano y José Antonio Griñán arropan a Rubalcaba tras finalizar el congreso socialista efe

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se mostró ayer convencido de que su partido sale más fuerte de su 38 congreso, con más unidad, grandeza y altura de miras, lo que les permitirá actuar con responsabilidad y sentido de país en su tarea de oposición, así dio por inaugurada la etapa de la “unidad” y del “cambio” en busca de la sintonía perdida con los ciudadanos.

Visiblemente cansado después de que las negociaciones para formar la nueva Ejecutiva se hayan prolongado hasta bien entrada la madrugada de ayer, Rubalcaba clausuró el cónclave asegurando que cuenta con un equipo “solvente y coherente”.

El apoyo del 80,42% de los 899 votos emitidos a favor de la nueva dirección le ha permitido certificar que los socialistas ya han avanzado casi treinta puntos en unidad, ya que él fue elegido sólo por el 52% de los delegados.

Chacón se mantiene al margen de las valoraciones sobre el partido por ser el día de Rubalcaba

Por primera vez en la historia del PSOE, una mujer, Elena Valenciano, es la vicesecretaria general del partido, en tanto que el jefe de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, fue designado presidente, y Óscar López, secretario de Organización.

Menos que Zapatero > Los votos a favor fueron 723 (el 80,42%), mientras que hubo 168 en blanco (el 18,69%) y 8 nulos (el 0,89%), un respaldo claramente inferior al que obtuvieron las ejecutivas de José Luis Rodríguez Zapatero en los tres congresos anteriores.

Por su parte, el Comité Federal fue apoyado por 704 delegados (el 79,10%), en blanco se contaron 185 (el 20,79%) y no hubo votos nulos.

La palabra unidad estuvo presente en las declaraciones de los dirigentes socialistas, incluidos los que apoyaban a Carme Chacón, aunque en privado muchos de ellos se quejaron de que la integración haya sido escasa y en puestos menores.

Ni siquiera Chacón –que será diputada rasa en el Congreso y que formará parte del Comité Federal– quiso hacer crítica alguna y solo dijo: “Hoy es el día del secretario general”.

En un breve discurso de clausura, Rubalcaba insufló ánimos a sus compañeros: “Somos un partido fuerte, somos un gran partido. Y un gran partido actúa con grandeza, altura de miras, responsabilidad y sentido de país”, dijo.

Un partido al servicio de todos y no solo de los progresistas, que antepondrá el interés general a cualquier otro y que acordará con el Gobierno cuando crea que la ocasión lo requiere, discrepará cuando no comparta sus propuestas y confrontará cuando pretenda pasar ciertas “líneas rojas”.

Cree Rubalcaba haber cumplido su palabra del sábado, cuando adelantó que si le elegían s formaría una Ejecutiva con personas de distintas federaciones y edades, pero en la que nadie se iba a sentir representante de ningún territorio ni generación.

Además, consideró que, tras la reflexión sobre las sucesivas derrotas electorales del PSOE, es momento de “un cambio de óptica”, que comenzará en los congresos regionales, para discutir los argumentos que permitirán al partido recuperar el respaldo mayoritario de los ciudadanos.

El cónclave sirvió para que el PSOE modifique aspectos de su estructura interna y del modelo de partido con el que los socialistas pretenden quieren dar mayor participación a la militancia.

Para ello, se aprobó el sistema de elecciones primarias “a la francesa”, en las que militantes y simpatizantes podrán escoger al candidato a la Presidencia del Gobierno, de las autonomías y de las grandes ciudades.

Según Rubalcaba, las propuestas aprobadas giran en torno a tres grandes retos: el empleo, Europa y la equidad. “Tres “ees” para España”, dijo.



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