Rajoy hace un balance positivo de 2017 “a pesar” de la “tensión” en Cataluña

Rajoy llega a la rueda de prensa tras la reunión del consejo | ballesteros (efe)

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que hace un “balance positivo de 2017, “a pesar” de la crisis política que vivieron en Cataluña con la declaración unilateral de independencia.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer que hace un “balance positivo de 2017, “a pesar” de la crisis política que vivieron en Cataluña con la declaración unilateral de independencia. Tras subrayar que fue un “año ganado para la recuperación económica y social”, se mostró optimista ante el futuro y dijo que “la única sombra” que se cierne sobre la economía española es la inestabilidad en Cataluña.
“El 2017 no fue un año fácil en absoluto. Ha sido un año extraordinariamente difícil con momentos de enorme tensión para todos porque hemos tenido que hacer frente a algo tan inusual y desestabilizador cómo es la declaración de independencia de una parte de nuestra nación”, afirmó Rajoy al inicio de su comparecencia en la Moncloa para hacer balance del año, acompañado por todos sus ministros.

Un año ganado
No obstante, el jefe del Ejecutivo señaló que son “más” los elementos para “un balance positivo que negativo” porque, “a pesar de todo, es un año ganado para la recuperación económica desde el punto de vista económico, social e institucional”. De hecho, admitió que la “única sombra” sobre la economía española es el “factor de inestabilidad” que introduce la situación catalana y que ya llevó a su Ejecutivo a revisar a la baja la previsión de crecimiento en 2018.
Rajoy repasó los datos del PIB, empleo, turismo y puso en valor acuerdos como el pacto contra la violencia de género o el sellado esta misma semana en Moncloa con la patronal y sindicatos para una subida del Salario Mínimo Interprofesional. Además, dijo que en 2018 quieren avanzar en el pacto educativo, en ciencia y agua, en la estrategia nacional de Justicia, el Brexit, el régimen de autónomos o el nuevo sistema de financiación autonómica.
El presidente del Gobierno indicó que cuando se sometió a la investidura en octubre del año pasado ya advirtió de las dificultades que implicaba gobernar en minoría pero que trabajaría para que el Ejecutivo fuera “capaz, estable y duradero”. Con ese objetivo, dijo que este año dedicaron muchas horas a la negociación para buscar esos cauces de entendimiento, cuyo “principal fruto”, dijo, fue la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 “con el concurso de siete fuerzas políticas” que permitieron generar un “entorno de estabilidad” que es “fundamental” para la recuperación económica.

El mayor ataque a la ley
En su balance político, destacó que España sufrió el “mayor ataque” a su Constitución con el desafío secesionista en Cataluña, lo que obligó a aplicar “por primera vez” el artículo 155 de la Constitución para defender el orden constitucional. “Se ha aplicado la ley para defender la ley, la convivencia y el bienestar de todos los catalanes y el conjunto de los españoles”, apostilló.
En este punto, dijo que espera que haya cuanto antes un Gobierno capaz de “dialogar y entenderse con todos”, que se centre en revertir los efectos de la crisis de estos meses. Y ofreció su colaboración y expresado su voluntad de diálogo con ese nuevo Ejecutivo, “siempre dentro de la ley”.

Preguntas orales
En el plano parlamentario, Rajoy recordó que en 2017 su Ejecutivo superó la moción de censura que presentó Podemos en el Congreso y se sometió a 666 preguntas orales de los grupos y envió 40 propuestas legislativas. “El Parlamento ha podido tramitar de forma completa y definitiva, 33 propuestas legislativas”, dijo.
Igualmente, el jefe del Ejecutivo dijo que el diálogo territorial experimentó un “notable impulso” con la celebración el pasado mes de enero de la Conferencia de Presidentes, con diferentes acuerdos que fueron “desarrollándose” a lo largo del año.
Por todo ello, concluyó que su valoración de este año es “positiva” porque ha “demostrado” dentro y fuera de España que se puede gobernar en tiempos de “fragmentación política” y que se puede hacer frente a retos como la declaración unilateral de independencia y restituir el orden constitucional.
Aunque admitió que “no es fácil” avanzar estas circunstancias, dijo que la actual situación exige “esfuerzo, dedicación, generosidad y altura de miras” pero añadió que lograron acuerdos que beneficien a todos los españoles. “Confío en que podamos mantener esa misma lealtad en la discrepancia y responsabilidad en los acuerdos a lo largo del 2018. Es lo que más conviene al país y lo que dicta el sentido común”, aseveró el jefe del Ejecutivo.