• Sábado, 23 de Septiembre de 2017

El Govern pone al frente de los Mossos a un director con perfil independentista

El director de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle, ha presentado ayer su dimisión por motivos políticos, tras los cambios de la semana pasada en el Govern, entre ellos la incorporación de Joaquim Forn como nuevo conseller de Interior, con vistas a preparar el referéndum anunciado para el 1 de octubre.

El Govern pone al frente de los Mossos a un director con perfil independentista
Batlle analiza el acuerdo sobre la Junta de Seguridad | toni albir (efe)
Batlle analiza el acuerdo sobre la Junta de Seguridad | toni albir (efe)

El director de los Mossos d’Esquadra, Albert Batlle, ha presentado ayer su dimisión por motivos políticos, tras los cambios de la semana pasada en el Govern, entre ellos la incorporación de Joaquim Forn como nuevo conseller de Interior, con vistas a preparar el referéndum anunciado para el 1 de octubre.
Precisamente, Forn, de perfil más netamente independentista que su antecesor, Jordi Jané, propuso a Pere Soler Campins como nuevo director de los Mossos, quien se apresuró a expresar en su cuenta de Twitter su opinión de que el Estado “no podrá evitar” el referéndum del 1 de octubre.El nuevo director será formalmente designado en la reunión que el Govern celebrará hoy.

Neutralidad
“Batlle, un exalto cargo socialista que siempre defendió que los Mossos deben ser políticamente neutrales e imparciales y que la policía catalana debe cumplir y hacer cumplir la ley, renunció al cargo de director político de la policía catalana, al que accedió el 10 de junio de 2014.
En un mensaje remitido ayer a todos los agentes del cuerpo anunciando su dimisión, Batlle se muestra convencido de que “en los actuales momentos de la vida del país”, en el que el Govern plantea un referéndum sobre la independencia de Cataluña para el 1-O, la policía catalana “seguirá perseverando” en su “misión de defensa de la seguridad y del bienestar” de los ciudadanos.
“Y lo hará, como siempre, con escrupuloso respeto y sujeción a la ley”, agrega Batlle, que sigue los pasos del exconseller Jordi Jané, que dejó el gobierno catalán el viernes, junto a Neus Munté, Meritxell Ruiz y Joan Vidal de Ciurana, todos ellos del PDeCat.
De hecho, sectores de ERC y la CUP –e incluso del PDeCat– veían a Batlle en la cuerda floja desde hace meses por sus recelos ante una vía unilateral hacia la independencia y un choque con la legalidad estatal.
En sustitución de Batlle, Forn ya propuso a Pere Soler Campins, que en 2013 fue nombrado director general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat –cuando la consellería de Justicia la lideraba Germá Gordó– en sustitución de Xavier Martorell, que dimitió a raíz de informaciones que le vinculaban al caso Método 3.
Tras conocer la dimisión de Batlle, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, consideró “gravísima” la dinámica de la Generalitat porque cualquier persona que respeta la ley y quiere cumplir con su obligación se ve obligada a dimitir por motivos políticos.

Gente moderada
“Cuando la gente moderada, que ponía realismo político, se tiene que ir de la Generalitat, Puigdemont y Junqueras pueden hacer dos cosas: o asumir su fracaso ahora o asumirlo el 1 de octubre”, subrayó, antes de reiterar que el referéndum no se va a celebrar.
El diputado de Ciudadanos en el Parlament Jorge Soler dijo que la dimisión del director de los Mossos d’Esquadra se debe a la deriva “independentista” del Govern, “que quiere ser más independentista que ERC”.
El secretario de organización del PSC, Salvador Illa, lamentó también la “deriva de radicalidad” en la que entró el departamento de Interior tras el cese el viernes pasado de Jané y la dimisión esta hoy de Batlle.
Desde Madrid, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso, Irene Montero, achacó la dimisión de Batlle a la “persecución política, económica, judicial y policial” del PP, que en su opinión está generando un “choque de trenes” en Cataluña.
Otro movimiento de piezas derivado de la remodelación del Govern de la semana pasada fue la elección de Lluís Corominas como presidente del grupo parlamentario de Junts pel Sí (JxSí), en sustitución de Jordi Turull, ahora conseller de la Presidencia.
La vicepresidencia primera del Parlament, que hasta ahora ocupaba Corominas, pasará a manos del diputado del PDeCat Lluís Guinó, un hombre próximo al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.