Agentes de la Guardia Civil y de los Mossos d’Esquadra se encaran en varios colegios

Un agente antidisturbios discute con un Mosso | Quique García (efe)

Seis jueces investigan la actuación de la policía autonómica por no impedir la votación

Agentes de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil se encararon ayer en varias ocasiones, en algún caso llegando a darse empujones, durante las intervenciones del instituto armado para cerrar los locales designados como centros de votación del referéndum.

Estas escenas de tensión, que se difundieron por las redes sociales, se produjeron en varios puntos de Cataluña, como Castellgalí (Barcelona) o Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona), donde agentes de la Benemérita trataban de abrirse paso entre decenas de concentrados frente a los colegios electorales.

En el caso de Sant Joan de Vilatorrada, el rifirrafe entre los guardias civiles y los mossos, que les recriminaban su actuación para dispersar a los concentrados en las puertas de un colegio electoral, derivaron en empujones por parte de los agentes del instituto armado a dos de la policía catalana.

Ante la actuación de la policía autonómica, los sindicatos policiales anunciaron que emprenderán acciones legales contra el jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero, y sus mandos por su “escandalosa” actuación y “vergonzosa ligereza” para impedir la celebración del referéndum,.

En un comunicado conjunto, los cinco sindicatos policiales –SUP, CEP, UFP, SPP y ASP– dan su apoyo y reconocen el trabajo de los agentes de la Policía Nacional que con “proporcionalidad” han dado respuesta al mandamiento judicial de incautar todo el material electoral.

Además, seis juzgados abrieron diligencias para investigar la actuación de los Mossos. Las diligencias las abrieron, en unos casos de oficio y en otros a raíz de denuncias de particulares, juzgados de Barcelona, El Vendrell (Tarragona), La Seu d’Urgell (Lleida), Lleida, Cerdanyola del Vallès (Barcelona) y Santa Coloma de Gramenet (Barcelona).

Por su parte, el cuerpo autonómico defendió que su actuación durante la celebración del referéndum se realizó de modo proporcional y “sin alterar la normal convivencia ciudadana”.