Los sindicatos recuperan afiliados de nuevo en 2017 tras la fuga de la crisis

Los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo | Fernando Alvarado (efe)

Los sindicatos españoles recuperaron en 2017 afiliados por segundo año consecutivo, después de experimentar una fuga durante la crisis que les llevó a perder en total casi 600.000 socios.

Los sindicatos españoles recuperaron en 2017 afiliados por segundo año consecutivo, después de experimentar una fuga durante la crisis que les llevó a perder en total casi 600.000 socios.
La mejora del empleo y las campañas puestas en marcha por los sindicatos para atraer socios han logrado que durante 2016 y 2017 el número de afiliados se haya incrementado en unos 60.000, si bien todavía queda camino por recorrer para recuperar sus niveles precrisis.
Los cuatro mayores sindicatos de España, UGT, CCOO, CSIF y USO, fueron reduciendo el número de afiliados entre los años 2009 y 2010, en los que marcaron sus máximas cifras, hasta el año 2015 cuando registraron el mínimo, según los datos que manejan los propios sindicatos, ya que no existen datos oficiales.

Delegados
Estos afiliados permiten a los sindicatos contar con delegados sindicales en empresas y centros de trabajo, con un total de 266.118, que se reparten principalmente entre los dos grandes sindicatos CCOO (94.971) y UGT (86.530).
El resto de los delegados sindicales se los reparten USO (10.793), CSIF (10.334), ELA (8.425) y otros sin especificar (55.065).
Volviendo a las afiliaciones y aunque han evolucionado prácticamente a la par, el mayor sindicato de España es actualmente UGT, con 960.000 afiliados en 2017 –datos provisionales–.
Desde el máximo de afiliación alcanzado por UGT en 2010, con 1,2 millones de socios, el sindicato perdió 280.805 simpatizantes, un descenso tras el que estaba la dramática destrucción de empleo de esos años, pero también la desafección que, como al resto de instituciones políticas y económicas del país, dejó tocadas a las organizaciones sindicales. En 2016, con la recuperación, la tendencia comenzó a revertirse tímidamente y en el año 2017 se afianzó tras acumular entre los dos años una recuperación de casi 30.000 socios.
En CCOO, que cuenta de manera estimada con 920.870 afiliados en la actualidad, la caída también fue severa: de los 1,2 millones de afiliados que tenían en 2008 vieron salir durante los siete años siguientes a casi 300.000.
En los dos sindicatos mayoritarios han coincidido en estos últimos años cambios de secretario general y de dirección, con Pepe Álvarez en UGT y Unai Sordo en CCOO, que entraron con ganas de dar un nuevo impulso a las organizaciones.
Pese a que CSIF es un sindicato con una elevada representación en las administraciones públicas, aunque con presencia en el sector privado, también ha visto cómo sus cifras de afiliación se han visto afectadas por la crisis.
Desde el máximo alcanzado en 2010, con 181.842, la cifra de afiliados se redujo casi un 10%, hasta quedarse en 163.735 en 2014.
Desde entonces, el número de afiliados de CSIF se ha ido recuperando año tras año hasta marcar un nuevo máximo con 192.655 a finales de 2017, es decir, 10.813 socios más que en su peor momento de la crisis.