El plan contra el fraude laboral detecta 491.120 empleos irregulares desde 2012

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez | Miguel Ángel Molina (efe)

La lucha contra el fraude laboral ha aflorado 491.120 empleos irregulares hasta octubre de 2017 y desde que en 2012 el Gobierno pusiera en marcha su plan de actuaciones para erradicar el fraude en el ámbito del trabajo, informó ayer el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

La lucha contra el fraude laboral ha aflorado 491.120 empleos irregulares hasta octubre de 2017 y desde que en 2012 el Gobierno pusiera en marcha su plan de actuaciones para erradicar el fraude en el ámbito del trabajo, informó ayer el Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
La titular del Departamento, Fátima Báñez, destacó que en ese período se han detectado 6.700 empresas ficticias y se han convertido en indefinidos más de 320.000 contratos indebidamente temporales. Además, todas estas actuaciones han supuesto un impacto económico global de más de 20.242 millones de euros en los últimos cinco años.
Báñez explicó que entre 2012 y 2018 se habrán incorporado 845 nuevos inspectores y subinspectores en el marco de las ofertas públicas de empleo previstas.
La ministra de Empleo elogió a los nuevos subinspectores y aseguró que de ellos también “depende la sostenibilidad del sistema de pensiones”.
Precisamente ayer, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) advirtió a España de la complejidad a la que se enfrentará en el futuro para la sostenibilidad del sistema público de pensiones debido al envejecimiento de la población, ya que apunta a que el país tendrá en 2050 la segunda mayor tasa de dependencia del mundo, solo superada por Japón.

Limitaciones
Así se desprende del último informe sobre el sistema de pensiones publicado por el organismo internacional, en el que se incluye un apartado específico sobre España, y donde señala que, a pesar de la “importante” reforma del sistema realizada en el año 2013, existen todavía enormes limitaciones, como la edad media de salida del mercado laboral, que se estancó en 2013, o la falta de incentivos para prolongar la vida laboral tras la jubilación.
En concreto, en los próximos 32 años, cuando la generación nacida en la década de los noventa esté próxima a la jubilación, observará cómo 77,5 de cada 100 habitantes serán pensionistas, frente al 30,6% de 2015 o el 19% de hace 40 años. Esta ratio solo será superada “ligeramente” por Japón, que en 2050 contará con 77,8 personas mayores de 65 años por cada 100 habitantes.
En ambos casos, se situarán muy por encima de la media de la OCDE, donde el 53,2% de la población tendrá más de 65 años en 2050, o del conjunto de la Unión Europea, que se situará en el 56%, en detrimento del 44% restante que tendrá entre 20 y 64 años. De igual modo, la institución asevera que la tasa de sustitución neta –pensión que se recibe como porcentaje del último salario percibido– o “generosidad” de las pensiones en España es demasiado alto, ya que se sitúa en el 82%, frente al 63% de la media de los países del club industrializado.
Por otro lado, la edad de jubilación con una cotización completa aumentará en 1,5 años para los hombres y en 2 años para las mujeres de aquí a 2060 en la OCDE, para situarse en casi 66 años.