10:10 h. Lunes, 21 de mayo de 2012

 

La patronal afirma que el 80% de los parados rechaza trabajos en otros barrios

| Actualizado 22 Febrero 2012 - 02:32 h.
Fátima Báñez interviene en el Senado	.EFE/Juan Carlos Hidalgo
Fátima Báñez interviene en el Senado .EFE/Juan Carlos Hidalgo

  El presidente de la Comisión de Economía y Política Financiera de la CEOE, José Luis Feito, aclaró ayer que, “probablemente”, en el 80% de los casos los parados rechazan trabajos porque implican trasladarse de un barrio a otro.

En una entrevista en Onda Cero, Feito se refirió así a la propuesta que hizo el lunes de que se retire el subsidio por desempleo a los parados que rechacen una oferta de trabajo, aunque sea “en Laponia”.

Feito señaló que la movilidad laboral en España se ha reducido extraordinariamente en los últimos veinte años.

En este sentido, incidió en que los parados no solo son reacios a desplazarse para trabajar a otra autonomía, sino que también les cuesta mucho trasladarse a otra ciudad dentro de su propia comunidad y que incluso el grueso de las negativas se produce para trabajos en otro barrio de la misma ciudad.

Feito reiteró que en los países escandinavos, “que tienen un sistema de bienestar que admiramos todos”, son más exigentes en la prestación de rentas y transferencias, y la Administración Pública es muy poco tolerante cuando un individuo no acepta una oferta de trabajo.

 

Laponia > Asimismo, se refirió de nuevo a Laponia y dijo que allí nació Papá Noel, según la tradición, y que “es un sitio muy bonito, con trabajos intensos de temporada y muy bien remunerados”.

Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Julio Segura, opinó ayer que el problema de la prestación por desempleo no es tanto su cuantía como que los parados la perciben como una renta y ello provoca un “escaso” incentivo a la búsqueda activa de empleo. En opinión de Segura, que no representa a la de la CNMV, deben reducirse los costes de despido, aunque aseguró que ello no reducirá la temporalidad.

“Lo más razonable” sería dejar los contratos temporales para actividades de temporada y un contrato fijo con costes de despido que fuera aumentando con el tiempo, defendió.

Respecto a la negociación colectiva, considera que los dos años de vigencia de los convenios colectivos (la denominada “ultraactividad”) siguen siendo muchos, según la reforma laboral aprobada por el Gobierno.

A juicio de Segura, en esta materia “no hay que cometer el error” de proponer un número de años, porque en dos años puede cambiar el ciclo económico.

También se mostró “poco optimista” respecto a la forma con que la reforma laboral define las causas del despido improcedente, porque considera que “es interpretable” y que esa definición debería ser “extremadamente estricta”. Para Segura, “falla” el que haya una escasa disponibilidad del parado de aceptar un nuevo empleo y por tanto que se perciba la prestación como una renta indefinida, por lo que recomendó medidas para reforzar la disponibilidad de los parados.

En este sentido, defendió las políticas activas “sensatas” que aplican otros países europeos, no grandes proyectos “destinados a acciones horizontales genéricas” que no son evaluables y es “dudoso” que respondan a las necesidades del mercado de trabajo.

En el caso de los parados de larga duración, que se da especialmente entre los jóvenes y los mayores de 45 años, señaló que se debe en parte a que hay incentivos inadecuados en la búsqueda de empleo.



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