• Miércoles, 21 de Febrero de 2018

Un informe europeo determinó que el Banco Popular era solvente dos días antes de su resolución

La Junta Única de Resolución (JUR) determinó que el Banco Popular era una entidad solvente en un informe elaborado el 5 de junio de 2017, dos días antes de su venta al Santander, al tiempo que la resolución tuvo lugar por la crisis de liquidez que sufría el banco.

Un informe europeo determinó que el Banco Popular era solvente dos días antes de su resolución
La presidenta de la Junta Única de Resolución, Elke Konig | aec
La presidenta de la Junta Única de Resolución, Elke Konig | aec

La Junta Única de Resolución (JUR) determinó que el Banco Popular era una entidad solvente en un informe elaborado el 5 de junio de 2017, dos días antes de su venta al Santander, al tiempo que la resolución tuvo lugar por la crisis de liquidez que sufría el banco.
Así se desprende de el informe provisional del Popular elaborada por la autoridad comunitaria presidida por Elke Konig, que se finalizó el 6 de junio y contiene información disponible hasta el 5 de junio. El objetivo de este documento era establecer si la entidad era inviable o existía la probabilidad de que lo fuera.
“La valoración provisional no indica que, en la fecha de la valoración, el banco sea insolvente. En particular, la autoridad de resolución no tiene indicación para considerar que el Grupo Banco Popular infringe los requisitos de capital”, señala la JUR en este informe, que desveló ayer en parte.
En las conclusiones de este documento, la institución europea subraya sin embargo que la solvencia de la entidad estaba en aquellos días “bajo condiciones de estrés” y que los mercados estaban descontando un déficit en la cobertura de préstamos fallidos así como la implementación de futura regulación; dos factores que estaban afectando a la posición de liquidez” del Popular.
Finalmente, la JUR apunta que fue precisamente la posición de liquidez y las condiciones de financiación del banco las causas que desembocaron en que el Mecanismo de Supervisión del BCE declarase que la entidad era inviable o existía probabilidad de que lo fuese.
Por su parte, Deloitte determinó que el Banco Popular tenía un agujero de entre 11.800 millones de euros en el mejor escenario y 20.600 millones en el peor antes de su resolución y venta al Banco Santander, según revelan partes del informe de valoración de la entidad hecho por la consultora.
La delicada situación de liquidez del Popular obligó a Deloitte a elaborar el informe de valoración de la entidad en un periodo de tiempo “extremadamente corto”, asegura la consultora.
Por otro lado, la firma de abogados Quinn Emanuel, en representación de tenedores de bonos del Popular, criticó ayer la falta de análisis “real” en el informe de valoración de la entidad bancaria realizado por Deloitte. “Ahora resulta obvio por qué la JUR no quería revelar este informe, pues muestra con claridad la falta de un análisis real y una valoración adecuada”, declaró el socio principal del bufete, Richard East. l