• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Los dos anteriores presidentes de la CEG piden al actual que dimita ante la “enorme” fractura

Los dos anteriores presidentes de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) pidieron al actual, Antón Arias, que dimita de su puesto en un contexto de “enorme” fractura entre norte y sur y una falta de liquidez “total” que conlleva el impago a proveedores desde hace meses.

Los dos anteriores presidentes de la CEG piden al actual que dimita ante la “enorme” fractura
El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antón Arias | quintana
El presidente de la Confederación de Empresarios de Galicia, Antón Arias | quintana

Los dos anteriores presidentes de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) pidieron al actual, Antón Arias, que dimita de su puesto en un contexto de “enorme” fractura entre norte y sur y una falta de liquidez “total” que conlleva el impago a proveedores desde hace meses.
La demanda partió del vigués José Manuel Fernández Alvariño (al frente de la CEG de 2013 a 2015) y a ella se sumó el ourensano Antonio Dieter Moure (líder de la organización entre enero y octubre de 2016), en el transcurso de la junta directiva celebrada ayer en Santiago.
Por su parte, Arias se remitió a su compromiso inicial (cuando tomó posesión del cargo en enero de este año) de abandonar la presidencia cuando solucione las dificultades económicas que afronta la institución y reforme los estatutos, para responder a las reivindicaciones de provincias y sectoriales.
Tanto a la junta directiva como al comité ejecutivo de ayer acudieron el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, Jorge Cebreiros, pese al anuncio de la suspensión de participación en los órganos directivos de la patronal gallega como muestra de rechazo con el devenir de la dirección.

Interés
Cebreiros explicó que sí acudió debido a que en el orden del día del comité figuraban temas “de gran interés” para la provincia que representa, como son la cumbre ibérica y la negociación colectiva. Pero la situación económica centró, una vez más, esta nueva cita de la CEG, debido a la constatación de una “falta total de liquidez y viabilidad”, y el impago de facturas por un valor próximo a los 80.000 euros.
El panorama, para alguno de los miembros de la patronal, es grave y puede abocar al concurso de acreedores –voluntario o necesario– “cuando algún proveedor se ponga nervioso”.
Cebreiros, al respecto, expresó su preocupación por las posibles responsabilidades que se deriven de los impagos, que afectan a despachos de abogados y otros servicios. Sin embargo, otras fuentes reducen la magnitud de la crisis y aseguran que la hipoteca sobre la sede de O Vilar, que aportará 1,2 millones de euros de liquidez a la confederación, se prevé rubricar “en estos días, probablemente la semana que viene”. l