• Miércoles, 22 de Noviembre de 2017

El ajuste en el Popular pone en riesgo 194 empleos en A Coruña y Bergondo

El primer ajuste puesto en marcha por el Banco Santander tras la compra del Popular, centrado en la integración de los servicios centrales, pone en riesgo casi 200 puestos de trabajo en Galicia,

El ajuste en el Popular pone en riesgo 194 empleos en A Coruña y Bergondo
El proceso de integración de los servicios centrales del Santander y el Popular afectará a los trabajadores de ambos bancos | aec
El proceso de integración de los servicios centrales del Santander y el Popular afectará a los trabajadores de ambos bancos | aec

El primer ajuste puesto en marcha por el Banco Santander tras la compra del Popular, centrado en la integración de los servicios centrales, pone en riesgo casi 200 puestos de trabajo en Galicia, de centros de apoyo que esta última entidad tiene en A Coruña (en la calle Orillamar) y en Bergondo.
De ello informaron las centrales gallegas al término del encuentro mantenido en Madrid entre representantes de la dirección de ambas entidades y los sindicatos. De acuerdo con estas fuentes, la integración de servicios centrales también va a afectar a unidades de apoyo en los distintos territorios, esto es, en las provincias. Así, las oficinas del Popular en Orillamar (A Coruña) y Bergondo entrarán dentro de la negociación de un expediente de regulación de empleo.
En la capital herculina, en sus oficinas de la calle Orillamar, funcionan cuatro departamentos diferenciados: uno de apoyo administrativo, con 36 trabajadores; un centro de posfirma hipotecaria, con otras 39 personas; uno de desarrollo tecnológico, con 29; y un último de gestión de operaciones de activo, con 53. En total, 157 empleados.
Mientras, en Bergondo desarrollan labores de banca directa otras 37 personas (de ahí el total de 194 empleados) que antes se enmarcaban en la oficina virtual del Pastor. Al respecto, los representantes de los trabajadores preguntaron si estos se incluyen en red comercial o en servicios centrales, toda vez que la red comercial queda excluida de esta negociación. “Nos dijeron que seguramente sí, iría en servicios centrales”, señaló la portavoz de la CIG en el Pastor, Rosa Conde.

Líneas rojas
Destacó que las “líneas rojas” de la central nacionalista pasan por que “no es necesario hablar de despidos”, al tiempo que advirtió de que la “voluntariedad” en estos procesos se limita “al papel”.
Por su parte, el representante de UGT en el Pastor, Javier Castro, subrayó que “sobre la mesa tienen que estar prejubilaciones y salidas voluntarias”.
El banco ya ha convocado a otras dos nuevas reuniones a los sindicatos, el próximo miércoles y el lunes 13, y Conde lamentó que la información que les suministra la dirección, aún siendo suficiente de acuerdo con lo que marca la ley, “no permite” a los representantes de los trabajadores defenderse en plenas condiciones.
Del mismo modo, para Castro esta vuelve a tratarse de una negociación “troceada” en encuentros en los que la dirección aporta escasa documentación.
La portavoz de la CIG comentó que ayer se preguntó también, sin obtener respuesta, por la situación de los empleados de Universal Support, que prestan apoyo al Popular en A Coruña, y cuyo contrato está prorrogado por dos meses desde septiembre.
Así, el proceso de integración de los servicios centrales del Santander España y el Banco Popular afectará a los trabajadores de ambas entidades. El Pastor, al no contar con servicios centrales, está excluido de este ajuste de plantilla (con la particularidad de que el Popular ya absorbió en su día al Pastor y que la unidad de Bergondo se corresponde con servicios de este último).
Por otro lado, la agencia Moody’s confirmó el rating de deuda senior Baa3 del Popular, situado en el grado de inversión, y mejoró su perspectiva hasta colocarla en positiva. l