Villarreal, ‘tierra prometida’

Abrazos interminables entre jugadores de la plantilla herculina. Tributos a la grada visitante. Manu Fernández resoplando de alivio. Los ‘Zipi-Zape’ blanquiazules, Lucas y Luis Alberto, bromeando con más energía que nunca.

Villarreal, ‘tierra prometida’
Los jugadores del Deportivo festejan la salvación matemática en la penúltima jornada del curso 15-16 en el estadio de El Madrigal  | alfaquí
Los jugadores del Deportivo festejan la salvación matemática en la penúltima jornada del curso 15-16 en el estadio de El Madrigal | alfaquí

Abrazos interminables entre jugadores de la plantilla herculina. Tributos a la grada visitante. Manu Fernández resoplando de alivio. Los ‘Zipi-Zape’ blanquiazules, Lucas y Luis Alberto, bromeando con más energía que nunca. Lágrimas de emoción de un ‘viejo rockero’ como Fernando Navarro, rabia desatada de Lux o pasión al límite por parte de una afición orgullosa de los suyos.
El estadio de La Cerámica, antiguo El Madrigal, ha sido testigo de dos consecuciones agónicas de la permanencia del Deportivo, ambas en la penúltima jornada (37ª) de las temporadas 15-16 y 16-17.
En ambas ocasiones los proyectos coruñeses, confeccionados para no pasar tantos apuros para lograr el objetivo de quedarse en Primera, se complicaron la vida con sendas campañas muy irregulares, que llevaron a sus seguidores al borde de un ataque de nervios.
El Depor actual arrancará el curso en Villarreal en una situación de alarma, ubicado en puestos de descenso y con urgencias para salir del bache sin tener que aguardar a las postrimerías de la Liga para garantizarse su subsistencia en la élite nacional.
Cristóbal Parralo, el míster del equipo, podría repasar con sus pupilos los dos encuentros en los que los blanquiazules lograron los puntos necesarios para sobrevivir, gracias a un 0-2 en el ejercicio 15-16 y a un 0-0 en el 16-17.
En la primera de las dos citas en feudo ‘groguet’, el Deportivo se medía a un adversario un tanto desmotivado, con los deberes hechos.
Un gran remate de Fayçal Fajr tras jugada colectiva elevaba el 0-1 al marcador en el minuto 30; el deportivismo explotaba de júbilo y el entonces equipo entrenado por Víctor Sánchez del Amo encarrilaba un triunfo crucial.
En la segunda parte, una contra de libro finalizada por Lucas Pérez suponía el 0-2 y desencadenaba la euforia en los más de 300 aficionados que se desplazaron hasta tierras castellonenses.
El sufrimiento se acababa para una masa social que después de una primera vuelta de notable vio peligrar la estabilidad en la máxima categoría.
La pasada temporada, la 16-17, el Deportivo se volvía a presentar en Villarreal con la necesidad de puntuar para sentirse de nuevo de Primera División y no tener que esperar a la última jornada ante el Las Palmas.
Después de una contienda con numerosas llegadas locales, la buena actuación de la defensa y de Germán Lux bajo palos fueron argumentos suficientes para rascar un 0-0 más valioso que nunca.
Un punto que equivalía de nuevo a otro año entre los grandes. Villarreal volvía a ser la ‘tierra prometida’.