El técnico aterrizó con casi dos horas de retraso

Expectación mediática en la llegada del nuevo entrenador blanquiazul al Deportivo | patricia g. fraga

Clarence Seedorf ya está en A Coruña y ha firmado como nuevo técnico blanquiazul, pero el camino hasta llegar aquí no fue muy sencillo.

Clarence Seedorf ya está en A Coruña y ha firmado como nuevo técnico blanquiazul, pero el camino hasta llegar aquí no fue muy sencillo.
Al margen de las visicitudes que pudo haber en las negociaciones para rubricar su contrato con el Deportivo, el míster aterrizó con casi dos horas de retraso en el aeropuerto de Alvedro. La intensa nevada, que asola actualmente gran parte de España, tuvo una importante incidencia en Barajas, aeropuerto del que despegaba el avión del surinamés. La hora prevista eran las 14.30 horas, pero finalmente no fue hasta las 15.45 horas cuando la aeronave surcaba el cielo de Madrid.

Expectación mediática
La previsión inicial de su aterrizaje eran las tres y media pero hubo que esperar hasta las cinco y cuarto, cuando apareció por las puertas de llegada. Antes ya lo habían hecho gran parte de los viajeros, que ante la gran cantidad de periodistas, cámaras de televisión y fotógrafos preguntaban ‘¿Quién viene?’.
Se abrían las puertas y aparecía Seedorf, al que recibía Ernesto Bello, miembro de la Secretaría Técnica, y Rafa Carpacho, jefe de prensa del club.
Un aluvión de ‘flashs’ cegaban al entrenador, que rápidamente era rodeado por las cámaras, que lo escoltaban por todo el aeropuerto hasta la entrada del ascensor que daba acceso al aparcamiento. Pese a la insistencia de las preguntas de los peridiostas, no hablaba a su llegada a A Coruña. Únicamente ante la cuestión sobre cómo veía al Deportivo indicaba convencido: “Ya tendremos tiempo de hablar”.
El técnico en una entrevista el año pasado en El País admitía que entrenar en España era algo que le apetecía, pero que se encontraba con que había “un prejuicio destructivo contra la falta de experiencia”, algo que a él se le achacaba. Ahora tiene ante el Deportivo la oportunidad de demostrar su valía y tratar de mantener la categoría.