• Sábado, 10 de Diciembre de 2016

La soledad de Carlos Mouriño

El presidente del Celta, Carlos Mouriño, afirmó ayer que no está dispuesto a asumir “exclusivamente la responsabilidad de sacar adelante” al club, advirtiendo que este necesita “magnitud”.

La soledad de Carlos Mouriño
El presidente celeste expresó que vendería el club si fuese la solución para darle solidez a la entidad	m.m.
El presidente celeste expresó que vendería el club si fuese la solución para darle solidez a la entidad m.m.



El presidente del Celta, Carlos Mouriño, afirmó ayer que no está dispuesto a asumir “exclusivamente la responsabilidad de sacar adelante” al club, advirtiendo que este necesita “magnitud” y que esta se le debe dar “conjuntamente con la ciudad de Vigo” y que ha realizado una nueva propuesta al Ayuntamiento para seguir al frente que pasa porque le vendan el estadio de Balaídos para que pueda explotar su zona comercial.
“No asumo la responsabilidad de sacar esto adelante exclusivamente solo. Hemos presentado tres o cuatro proyectos para darle magnitud y solvencia económica al club y no se han aceptado”, expresó Mouriño en una extensa rueda de prensa.
El dirigente dejó claro que trabaja “con futuro” y avisó de que en el caso de no dar al equipo “una capacidad económica acorde con el resto del clubes y con la ciudad” veía el largo plazo “muy endeble y con nubarrones”, aunque el corto sea “espléndido”.
El presidente celtiña confesó que tiene la “conciencia tranquilísima” y que están “en un magnífico momento”.
“Pero no podemos confiarnos, la diferencia con los demás en ingresos son grandes y cuando estos sean capaces de pagar sus deudas, nuestra desigualdad con ellos será grande”, agregó el dirigente celtiña.
“Creemos que hemos dado una solidez grande al club, pero no podemos darle magnitud, y esto o se hace conjuntamente con ciudad o se la dan otros. Será la ciudad la que decida lo que quiera hacer porque el celtismo lo tendremos que compartir, no sólo la parte económica”, dijo.
Este lamentó que desde la entidad no conozcan “ninguna propuesta de capital gallego o vigués”. “Puede haber vigueses que tengan otras propuestas, que nos las hagan saber. Si son de Vigo mucho mejor, pero no hemos recibido nada”, reiteró.
Por ello, resaltó que peleará “a muerte” por el futuro del club. “Y si creo que lo mejor es darle solidez económica para el futuro y eso implica su venta, lo venderé”, aseveró el empresario que dejó claro que son él y su Consejo de Administración los que toman “las decisiones” y que comparecía “voluntariamente porque hay cosas que explicar”.
Así, ha realizado una “propuesta más” con la que cree que se “libera de cualquier responsabilidad si tampoco se acepta”. “No es un pulso, es decir si el proyecto continúa o no, es un compromiso con la ciudadanía y los celtistas, no con nadie más, que lo estudien al menos los partidos políticos”, puntualizó.
“Nos comprometemos a la compra de Balaídos y la obra la pagaría el Celta. El club asume esa responsabilidad, pero que el compromiso sea de todos”, indicó, demandando que el Ayuntamiento le dé “lo mismo” que otros le han dado a Real Madrid, Sevilla o Valencia. “No me pidan la misma responsabilidad sin darme las mismas armas”, remarcó.
En cuanto a esta propuesta, reflejó que existen dos opciones. “El Ayuntamiento para la obra y la hacemos nosotros y al final le pagamos su parte, o la termina y se la pagamos en diez años, pero me tienen que dar el comercial para que deje que cuando se pague la deuda deje un club con unos ingresos que me compensen el diferencial” , precisó.