Partido de doble valor

En la primera vuelta el Ciudad de Valladolid asaltó Riazor ante un conjunto herculino inmerso entonces en muchas dudas sobre su estilo de juego | javier alborés

El Basquet Coruña encara esta noche en el mítico Polideportivo Pisuerga un compromiso de doble valor, ya que en caso de vencer al Ciudad de Valladolid, equipo que tiene justo por debajo en la tabla clasificatoria.

El Basquet Coruña encara esta noche en el mítico Polideportivo Pisuerga un compromiso de doble valor, ya que en caso de vencer al Ciudad de Valladolid, equipo que tiene justo por debajo en la tabla clasificatoria, lo superaría en dos triunfos; con opción de triple valor: si consigue hacerlo por más de ocho puntos, también ganará el basketaverage particular.
Por 59-67 vencieron los pupilos de Paco García en Riazor, en uno de los peores partidos de los de Gustavo Aranzana -maestro del hoy técnico local-, a pesar de no contar con su timón, Óscar Alvarado, el mejor asistente de la Liga (6.1). Fue un duelo que decantaron dos factores: los puntos de Henri Wade-Chatman (15.2 tantos, 2.2 rebotes y 3.2) asistencias, el trabajo stajanovista en ambas pinturas del ala-pívot ‘undersize’ Sergio de la Fuente (14.8 puntos y 7.3 capturas) y la falta de identidad del BC.

‘Otro’ equipo
Ahora, el conjunto herculino tiene mucho más claro a lo que juega, y además cuenta con el héroe del últimos partido, Zach Monaghan (esta semana no ha entrenado por tener que solucionar unos problemas en su país, desde donde, en teoría, llegará ‘directo’ a Valladolid), que todavía no había sido ‘repatriado’, y con Sergio Olmos y Edu Hernández-Sonseca en mucho mejor forma que entonces, cuando, casualmente, el equipo pucelano también acumulaba tres derrotas seguidas, mientras que el Coruña ha ganado cuatro de sus últimos cinco compromisos.
Además de la contingencia del mago de Illinois, Aranzana deberá lidiar con la baja de Larry Abia y las dudas de Dmitry Flis, que ayer no se entrenó por un proceso gripal, y de Jonathan Gilling, quien arrastra molestias en un hombro. 
Inercias al margen, la ‘marea naranja’ no debe fiarse de un rival bastante peculiar: ha perdido 5 de sus 11 partidos como local, y con el que estadísticamente está muy igualado. las únicas diferencias notables se encuentran en asistencias (16.6-12.9), acierto desde el arco (36.6-33.0) y valoración (82.4-77.0), todas ellas favorables a los hoy visitantes.
Además de los tres principales soportes citados, el Valladolid cuenta con el escolta Greg Grantt (10.6 tantos y 2.2 rebotes) y el pívot Jito Kok (8.2 y 5.7), en tanto que el resto de efectivos ofrecen unas aportaciones muy modestas.
Sobre el papel, las claves del éxito del Basquet Coruña pasan por dominar la pintura y el tempo del partido, aplicar un ritmo alto que desgaste al rival, y recuperar la puntería desde 6.75, ya que el punto de mira ha estado algo desajustado en los últimos encuentros. 
La relevancia del duelo de hoy demanda la mejor versión naranja, porque ganar podría significar –además de sacar de rebufo a su rival de hoy– abrir una brecha de al menos dos triunfos con el último puesto de playoffs, ya que el noveno clasificado, el Cáceres (10-11), recibe al líder Breogán (18-3), y el décimo, el Araberri (10-11), visita al cuarto, el Manresa (15-6). l