Un parón y muchos motivos para creer en el Deportivo

El técnico, durante un entrenamiento de esta temporada con el primer equipo herculino | pedro puig

El Deportivo afronta un nuevo parón por partidos de selecciones tras dejarse dos puntos ante un rácano Atlético de Madrid. Una derrota agridulce por cómo se produjo, pero que no esconde el paso adelante que ha dado el equipo desde la llegada de Cristóbal

El Deportivo afronta un nuevo parón por partidos de selecciones tras dejarse dos puntos ante un rácano Atlético de Madrid. Una derrota agridulce por cómo se produjo, pero que no esconde el paso adelante que ha dado el equipo desde la llegada de Cristóbal Parralo al banquillo blanquiazul.
El expreparador del Fabril aterrizó en el Deportivo sin apenas tiempo para preparar la contienda copera ante Las Palmas, de la que salió goleado, pero devolvió el golpe en LaLiga imponiéndose en el Gran Canaria (1-2) y a punto estuvo de dar la sorpresa ante el Atlético de Madrid. Varios son los factores que explican esta evidente mejoría.

1 Presión adelantada
El equipo quiere ser protagonista y tener la pelota. Esto se traduce en que cuando la pierde rápidamente trata de recuperarla, adelantando líneas y presionando el rival desde la salida de balón. Un trabajo que atañe sus riesgos y que obliga a todos los jugadores a ser solidarios y a sacrificarse en labores defensivas.
Un trabajo que dio sus frutos en el Gran Canaria y que también se vio reflejado ante el Atlético de Madrid, con un Deportivo que, sobre todo en la primera parte, fue muy superior a los rojiblancos.

2 Juego de extremos
Al igual que hacía en el filial deportivista, Cristóbal Parralo ha revitalizado los volantes blanquiazules.
Fede Cartabia y Bakkali tienen total libertad por las bandas, mientras que Fede Valverde, en el centro del campo, multiplica sus posibilidades, roba balones y ayuda a jugar al equipo. Los laterales se afanan en labores defensivas y los propios volantes se sacrifican y ayudan en la cobertura.


3 Menos concesiones
Aunque el debate en la portería sigue latente, y más tras la derrota ante los colchoneros, en una jugada en la que Pantilimon quizá pudo hacer más, está claro que al Deportivo es más difícil crearle ocasiones de gol.
Mucho más ordenado y junto, el cuadro coruñés apenas dio opciones al Atlético en la primera parte y en la segunda, aunque empezó bullicioso con dos oportunidades casi seguidas de Griezmann y Saúl, no fue hasta la fatídica jugada del gol cuando disparó entre los tres palos. Los blanquiazules, un auténtico coladero en defensa, ha recibido dos goles en los dos últimos partidos ligueros. Un total de 20 tantos en contra lleva el Deportivo, por 13 a favor, malos números para los herculinos en la parcela defensiva. El único punto negro de una escuadra que da motivos para el optimismo en este parón de LaLiga.