En busca de un milagro

El Basquet Coruña cierra el año 2017 en casa de su enemigo histórico, un Breogán más enemigo que nunca a juzgar por su marcha: líder de la competición y con unas cifras que intimidan.

En busca de un milagro
Tras la inesperada derrota de la pasada semana en Riazor ante el Huesca, la ‘marea naranja’ se enfrenta al reto de los retos: acabar con la imbatibilidad del líder en Pazo Provincial                          | javier alborés
Tras la inesperada derrota de la pasada semana en Riazor ante el Huesca, la ‘marea naranja’ se enfrenta al reto de los retos: acabar con la imbatibilidad del líder en Pazo Provincial | javier alborés

El Basquet Coruña cierra el año 2017 en casa de su enemigo histórico, un Breogán más enemigo que nunca a juzgar por su marcha: líder de la competición y con unas cifras que intimidan.
El conjunto que dirige Natxo Lezcano solo ha sufrido dos derrotas, ambas consecutivas y a domicilio, en Huesca (87-76) y en Vitoria (97-71), de las que se curó propinado sendas palizas, 96-50 al CB Clavijo y 61-81 en Azpeitia. Antes de estos dos traspiés, arranque con 11-0, récord de la historia de la competición.

Abrumador
En casa presenta una marca de 7-0, que incluye atropellos a sus dos inmediatos perseguidores, el CB Prat (85-63) y el Manresa (98-81). Sus números en el Pazo Provincial abruman: 93.2 puntos de media a favor por solo 69.5 en contra.
Así pues, la ‘marea naranja’ tiene muy complicado poder mantener el superávit en cancha lucense desde que en la temporada 2012/2013 aterrizó en la LEB Oro. Entonces, con Antonio Herrera en el banquillo, cayó por un claro 61-46, pero la llegada de Tito Díaz deparó tres triunfos seguidos: 60-63, 67-69 y 84-89, racha que los celestes rompieron la pasada campaña de manera muy contundente, 104-73.
Lo cierto es que este Breogán apunta con firmeza al ascenso directo. Su plantel es un All-Star de Oro, un grupo de 10 jugadores sin ninguno de relleno, sin un líder pero al mismo tiempo con varios: el pívot Matt Stainbrook (10,9 puntos, 7,.3 rebotes y 2,9 asistencias), los aleros Salva Arco (13,9, 2,7 y 2,6) y Johan Löfberg (13,3, 4,2 y 1,5), el base Ricardo Uriz (9,6, 2,1 y 2,8) y el ‘4’ Emir Sulejmanovic, que promedia 8,9 tantos y 5,7 capturas desde que llegó, a mediados de octubre, cedido por el Fuenlabrada. O, lo que es lo mismo, un quinteto titular de líderes.
Estos cinco jugadores aportan 56,6 de los 87,3 puntos (máximo de la Liga) que promedia el equipo; los 30,7 con los que colabora el banquillo, donde brillan Guille Rubio (8,5 y 4,9), Leo Demetrio (8,9 y 5,8) y Christian Díaz (7,8, 2,7 y 2,3 asistencias), certifican el potencial de una plantilla celeste que amenaza desde todos los ángulos: 54,5% de acierto en tiros de 2, 78,8% en libres, 17,0 asistencias (lidera los tres ránkings), 39,5% en triples (2º, justo por delante del Coruña), 36,3 rebotes (2º). Todo ello desemboca en un estratosférico 99,1 de valoración, 13,6 puntos más que el segundo de este ránking, el Oviedo. Una barbaridad.
Las debilidades, pocas y no demasiado graves, se encuentran en el rebote ofensivo (10,0, séptimo de la lista), una ‘bendición’ para un BC que tiene problemas para capturar los balones rechazados por su aro, y en las pérdidas, aspecto en que, con 11,9 por choque, es el sexto peor equipo de la competición.

Máxima solvencia
Además, el Breogán también se ha mostrado solvente en partidos menos abiertos, como en la pista del Barcelona B (72-81) y, sobre todo, en la del Palencia (70-74). Solvencia que genera todas las dudas del mundo acerca de cómo plantear el enfrentamiento. Para el Coruña, que se presenta en Lugo con el plantel al completo, será esencial dominar el rebote, poder correr, la defensa perimetral y recuperar la excelsa puntería desde la larga distancia perdida en la derrota en Riazor ante el Huesca. Y que el Breogán, que si gana hoy será anfitrión en la Copa, no tenga su mejor día. l