• Domingo, 11 de Diciembre de 2016

Detenidas 34 personas por amañar torneos menores

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal especializada en la corrupción de eventos de tenis, de los circuitos Future (jugadores con poca experiencia en la ATP) y Challenger

Detenidas 34 personas por amañar torneos menores
El Challenger de Tarragona es uno de los torneos en que operó la organización criminal
El Challenger de Tarragona es uno de los torneos en que operó la organización criminal

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal especializada en la corrupción de eventos de tenis, de los circuitos Future (jugadores con poca experiencia en la ATP) y Challenger (escalafón anterior al circuito ATP), y ha detenido a 34 personas, seis de ellos jugadores, cuyos nombres no se han dado a conocer.
La operación, bautizada ‘Futures’, se ha desarrollado en las provincias de Madrid, Sevilla, A Coruña, Pontevedra, Córdoba, Almería, Huelva, Cádiz, Barcelona, Cáceres, Badajoz y Ciudad Real, donde se han practicado las detenciones.
Entre los detenidos se encuentran los dos cabecillas de la organización asentados en Sevilla y A Coruña, informa la Benemérita. La organización habría podido ganar con estos amaños más de medio millón de euros.
Los agentes iniciaron la investigación tras recibirse una información de la TIU (Tenis Integrity Unit), organismo encargado de velar por la integridad en el mundo del tenis, sobre un intento de corrupción en un torneo.
La investigación ha permitido acreditar la participación de esta organización en 17 eventos, celebrados en Sevilla, Huelva, Tarragona, Madrid y Oporto, y se está pendiente de recibir información por parte de uno de los principales medios de apuestas sobre si han sido corrompidos otros eventos sobre los que se tienen sospechas.
El modus operandi de esta organización consistía en corromper a tenistas que disputaban partidos en los que se podían efectuar apuestas deportivas on line. Para ello, contaba con un tenista intermediario, el cual tenía una relación de confianza con los jugadores a corromper. Pocos días antes del torneo, esta persona forzaba su encuentro con los tenistas y les ofrecía cuantías concretas por amañar determinados aspectos del juego, que habitualmente consistían en la pérdida de determinados juegos bajo su servicio.
En los casos en los que el intermediario no lograba su objetivo, llegaba a ofrecerles el doble o el triple de la comisión y en el caso de que no accedieran, intentaban corromperle alguno de los dos cabecillas del grupo.
Una vez aceptado el amaño, el intermediario lo comunicaba a sus cabecillas, quienes, a través de una aplicación de mensajería instantánea, creaban grupos de difusión para comunicarlo a personas de confianza y familiares, posibilitando así el aumento de las ganancias generadas con las apuestas. n europa press