• Viernes, 20 de Octubre de 2017

Beitia, última en altura y Bolt se despide de la peor manera

La rusa Maria Lasitskene, campeona mundial hace dos años como Maria Kuchina, revalidó su título con un salto de 2,03 y cerró el concurso atacando sin éxito los 2,08 en una final que tuvo como colista a la campeona olímpica, la española Ruth Beitia.

Beitia, última en altura y Bolt se despide de la peor manera
El jamaicano iba camino de una nueva medalla cuando tuvo que parar  | reuters
El jamaicano iba camino de una nueva medalla cuando tuvo que parar | reuters

La rusa Maria Lasitskene, campeona mundial hace dos años como Maria Kuchina, revalidó su título con un salto de 2,03 y cerró el concurso atacando sin éxito los 2,08 en una final que tuvo como colista a la campeona olímpica, la española Ruth Beitia. Otra de las decepciones del día la protagonizó Usain Bolt, que en su despedida de la alta competición se lesionó y no pudo completar su relevo en un 4x100 lisos en el que Gran Bretaña pudo con Estados Unidos.
La ucraniana Yuliya Levchenko, con una marca de 2,01, consiguió la medalla de plata por delante de la polaca Kamila Licwinko, que se quedó en 1,99. La campeona olímpica, que llegaba muy mermada por las lesiones, cerró la lista con 1,88.
Lasitskene ha ejercido un dominio abrumador durante todo el año, con los once mejores saltos de la temporada y una marca deslumbrante de 2,06, a sólo 3 centímetros del récord mundial de la búlgara Stefka Kostadinova, que data de los Mundiales de Roma’87.
Nadie más que la rusa había alcanzado este año la cota de los dos metros al aire libre hasta hoy.
La campeona olímpica, Ruth Beitia, venía de pasar “cuatro meses horrorosos” y con 38 años llegaba a Londres “a ciegas, sin saber lo que va a pasar”, por primera vez en su dilatada carrera.
La española inscribió su nombre en la lista de afectados por la resaca olímpica en los Mundiales de Londres y cerró su actuación en el puesto, para ella insólito, de colista, resignada a presenciar sentada el resto del concurso.
Y hoy, Recuperado física pero sobre todo anímicamente de su decepción olímpica de Río, donde sólo fue undécimo, el español Miguel Ángel López defiende este domingo su corona mundial de 20 kilómetros marcha frente a los aspirantes asiáticos, rusos y latinoamericanos. 
El murciano, que derrotó a los chinos en su propia guarida hace dos años en Pekín, ha pasado “la página de la decepción”, ha hecho borrón y cuenta nueva y ahora parte “de cero, como los demás”. 
China cuenta con gran profusión de talentos e intentará lograr el oro. l