Víctor Grande | “Si llevo capa será la de Batman y no la de Ramón García”

Es la gran novedad del programa navideño. Por primera vez se hará la cuenta atrás de 2018 desde el balcón o encima de un escenario en María Pita.

Víctor Grande | “Si llevo capa será la de Batman y no la de Ramón García”
El humorista descarta las trasparencias por el peligro que supondría para el público que se acerque con el estómago lleno
El humorista descarta las trasparencias por el peligro que supondría para el público que se acerque con el estómago lleno

Es la gran novedad del programa navideño. Por primera vez se hará la cuenta atrás de 2018 desde el balcón o encima de un escenario en María Pita. Dependerá del tiempo, que es la clave para que la receta triunfe o se quede en anécdota. La pilotará el humorista Víctor Grande, después de que La suite Band ponga jazz en la plaza: “Es un reto bastante potente”, dice, y aunque no sabe aún lo que se va a poner para la ocasión descarta las trasparencias que puso de moda Cristina Pedroche porque “no va a atraer público y es peligroso para la gente que venga con comida en el estómago”. De optar por el estilo más clásico, asegura que si lleva “capa, será la de Batman y no la de Ramón García”.
Así que el coruñés vive los momentos previos a las campanadas en un dilema, “sea como sea se repartirá cotillón y uvas y todo estará tuneado como en cualquier fin de año de cualquier plaza”. Y es que Grande cree que “hay que darle a María Pita lo que se merece porque es una de las plazas más bonitas de España” y como tal, se presenta como parte del experimento: “Si sale bien, será maravilloso. De salir mal, opino que criticar es muy feo”.
Víctor parte de que la gente que acuda, lo hará “con ganas de pasárselo bien” y advierte de que aquí no habrá cuartos ni carrillón. En su lugar, estarán las palabras del artista contando lo absurdo que es que cada año “nos expliquen cómo funciona un reloj” desde la plaza Mayor. En este caso, estará solo ante el peligro: “¿Por qué tiene que ser una pareja? ¿Por qué es la tradición?”.
Él reconoce que como hombre probeta está bien así y que si la cosa resulta, “vendrá más gente, incluso las televisiones”. Entre risas, bromea sobre el paso del tiempo en Ramón García: “Lo he visto viejo”, aunque no escatima en piropos. Lo admira: “Es un icono insustituible” como su compañera de juego Igartiburu, que “se conserva bien”. Grande afirma que es más de pajarita que de corbata, un estilo que le pega más con el tipo de evento ya que además de contar hasta el doce, cantará “con La Suite Band un par de canciones”. En cuanto al contenido de la copa con la que dará entrada al nuevo año, el monologuista desconoce si será cerveza de A Grela o cava, “las dos opciones son buenas, como si es Champín, una copita de algo es suficiente”.
Para 2018, el primero de la ciudad en saludarlo artísticamente le pide que el género que defiende a golpe de gags siga tan bien de salud y que ese fenómeno que se está fraguando de mujeres se consolide porque “están emergiendo como una especie de movimiento no pactado. Se juntan para hacer cosas” y por eso, su propósito es que continúe. Solas o con ellos, pero haciendo reír, que es de lo que se trata.