• Jueves, 30 de Marzo de 2017

Vicente Alsina, comerciante, naviero y político

Nace este emprendedor, Vicente Alsina, en el pueblo marinero de Arenys de Mar (Cataluña) y se instala en la Coruña sobre el año 1760. Se dedicó a la actividad naviera y a la salazón de sardina, un negocio muy lucrativo en los intercambios comerciales con la propia región de nacimiento, de donde traía vinos catalanes y otros productos para revenderlos en Galicia, como hacía la gran mayoría de los catalanes asentados aquí. 

Vicente Alsina, comerciante, naviero y político
En el número 12 de Rúa Nueva tenía Herce-Alsina RSC su oficina
En el número 12 de Rúa Nueva tenía Herce-Alsina RSC su oficina

Nace este emprendedor, Vicente Alsina, en el pueblo marinero de Arenys de Mar (Cataluña) y se instala en la Coruña sobre el año 1760. Se dedicó a la actividad naviera y a la salazón de sardina, un negocio muy lucrativo en los intercambios comerciales con la propia región de nacimiento, de donde traía vinos catalanes y otros productos para revenderlos en Galicia, como hacía la gran mayoría de los catalanes asentados aquí. 
Seguramente llegó a la ciudad coruñesa en compañía de su hermano Antonio, que junto con Jaime Dalmau, serían los arrendatarios del ramo de aguardientes y licores en la urbe entre 1788-1791. Dicha concesión suponía dar las autorizaciones para la venta al por menor de aquellos productos en los puestos públicos señalados.
Según todos los indicios, Vicente Alsina desarrolló la actividad comercial en A Coruña al menos hasta 1807, aunque no se conoce más de su relación comercial, social o económica. 
Todo lo contrario sucede con su hermano Antonio, quien se casó en la ciudad con Juana Selises, una ceremonia que se celebró en la parroquia de San Jorge. Quien se hará cargo del negocio familiar será su hijo Vicente Ramón Alsina Selises, que llegará a ser un importante comerciante, naviero y político, 
Pertenecía a una de las tantas y tan numerosas familias de origen catalán asentadas en Galicia desde la mitad del siglo XVIII. Nació en A Coruña en 1794 y cuando se produjo la Guerra de la Independencia se incorporó al Ejército como cadete, interviniendo en algunos lances de armas donde resultó herido. A consecuencia de aquellas viejas heridas se licenció del ejército en 1813 con el grado de subteniente. De regreso en A Coruña, participó de un modo muy activo en el alzamiento liberal de 1820 en esta ciudad, abrazando con fervor la causa que daría lugar al establecimiento del denominado Trienio Liberal. 

invasión francesa
Así, en 1823 se prestó a la defensa de A Coruña contra el invasor francés, pero una vez terminado el cerco y rendida la plaza sufrió persecución y fue encarcelado durante algún tiempo.
Una vez amnistiado y vuelto a su vida normal, participó en la corporación municipal de 1833 y 1835, dejando de lado los negocios por los que tanto había padecido.  
En 1836 resultó electo diputado a Cortes por esta provincia coruñesa por el partido progresista, llegando a ser diputado hasta en ocho ocasiones y vicepresidente de las Cortes. 
Fue elegido alcalde de su ciudad natal en el periodo de 1838-1839 y depuesto en este último año como consecuencia de la orden gubernativa que provocó el arresto de todos los progresistas de España. 
En 1840 participó en el pronunciamiento que se produjo en España, interviniendo en la Junta Gubernativa de esta ciudad, la cual fue disuelta junto con las restantes bajo la expresa orden de Espartero. En este periodo de 1840 a 1843 volvió a ser elegido diputado a Cortes, repitiendo en 1853 y siendo nombrado en 1841 Comandante de la Milicia Nacional. 
En 1854 repitió como alcalde de A Coruña, aunque ocho meses después dejó el cargo para ir a Madrid como diputado a Cortes. 
Acabó falleciendo en A Coruña en 1862 en completo estado de soltería. 
Su aparición en la política hará que delegue sus formalidades empresariales en una sociedad que llega a constituir con la familia Herce. De modo que una gran parte del comercio se llevó a cabo bajo la sociedad constituida entre Alsina y los Herce, siendo Antonio Herce, el primer socio de Vicente, quien a su vez era un militante liberal. 

la empresa
La Cía Herce y Alsina SRC tenía como objeto social el comercio en general, además de una amplia actividad bancaria que se orientaba a financiar la emigración, siendo su domicilio social en la Rúa Nueva 12. Luego la sociedad sigue sus avatares entre Bruno Herce y Enrique Fernández Alsina, I Marqués de Loureda, el cual también estará inmerso en la política, siendo alcalde de A Coruña, diputado a Cortes por la misma provincia y vicepresidente del Congreso de los Diputados en la época de la desamortización de Mendizábal, recibiendo en pago a sus servicios el Pazo de Loureda, en Cesuras.
Por su parte, Bruno Herce fue socio junto con Eduardo Santos y Juan Veiga de una fábrica de lonas, cuya materia prima se importaba de Inglaterra y de los EEUU. También tendría relaciones comerciales con Manuel Pérez Sáenz, banquero y natural de Orense, con el cual colaboró en el envío de expediciones de emigrantes al Río de la Plata. Apareciendo en el registro de 1830 en la matrícula de comerciantes como minorista, Herce llegaría a ser propietario de un gran patrimonio de tierras entorno a la ciudad coruñesa -se puede observar en 1837 en el registro un tal Isidro Herce, dado de alta en el libro de comercio de A Coruña, pero no existe más información al respecto– y fallece en 1847.