Un terremoto de magnitud tres con epicentro en Oleiros llega hasta Ferrol

El epicentro del terremoto se localizó al norte de O Real, según el instituto dependiente del Ministerio de Fomento | pedro puig

“Algunos lo notaron, otros no. No hubo ningún incidente”. Ese fue el sucinto resumen que desde el Ayuntamiento oleirense hicieron de los efectos del terremoto de magnitud tres en la escala de Richter que registraron los sismógrafos del Instituto Geográfico Nacional a las cuatro y seis minutos de la tarde de ayer.

“Algunos lo notaron, otros no. No hubo ningún incidente”. Ese fue el sucinto resumen que desde el Ayuntamiento oleirense hicieron de los efectos del terremoto de magnitud tres en la escala de Richter que registraron los sismógrafos del Instituto Geográfico Nacional a las cuatro y seis minutos de la tarde de ayer. A pesar de que se trata de un terremoto suave, la sede de Madrid llegó a recibir llamadas de municipios como Ferrol, donde también se dejó sentir el temblor, aunque no se registró ninguna incidencia que tuvieran que atender los servicios de emergencia ni de Oleiros ni de ningún municipio cercano.  
El Instituto Geográfico Nacional localizó el epicentro a once kilómetros de profundidad, al norte de O Real, en el corazón del municipio oleirense. Pero la sacudida fue mucho mayor en las redes sociales, donde el mensaje con el mapa localizando el epicentro del seísmo en el municipio de Oleiros fue compartido por los internautas hasta la saciedad. Algunas respuestas aseguraban haber sentido una vibración, pero esta fue tan débil que muchos lo confundieron con cualquier otra cosa, como el ruido de un aparato.  A pesar de ello, las redes sociales, con su conocido efecto multiplicador de cualquier anécdota, por trivial que sea, lo elevaron a categoría de noticia.  
Posible réplica 
Podría decirse que el terremoto también se dejó notar en Madrid, porque la centralita del instituto dependiente del Ministerio de Fomento se saturó de llamadas desde Galicia que querían saber más acerca del temblor que  habían percibido. Los sismólogos se cansaron de explicar que se trataba de un movimiento pequeño y, en realidad, bastante corriente: “Son pequeños terremotos, aunque siempre es posible una réplica si no se ha liberado suficiente energía”, comentó uno. Aún así, la réplica siempre es menos importante que el terremoto original, así que muy probablemente, nadie lo hubiera percibido. 
 Parte de la alarma que produjo se puede entender por que Galicia no es una de las zonas más geológicamente activas de la península pero, aún así, desde el Instituto señalan que fallas hay por todos lados: “Las rías, sin ir más lejos, son en sí fallas en el subsuelo”. Pero, a medida que se instalan más sismógrafos, se detectan más, incluso en Galicia. Sin ir más lejos, en los últimos días se ha detectado un seísmo de 2,3 en la escala Richter en Lugo y otro San Roque de Crespos, aún más fuerte: 2,6. Pero la zona sísmicamente más activa es la de Triacastela.
Temblores a diario 
El de Oleiros ni siquiera es el terremoto más fuerte que se registró ayer: hubo uno cuyo epicentro se encontraba al suroeste del cabo de San Vicente, a las once de la mañana, y cuya magnitud fue de 3,1 en la escala de Richter. Otro de igual fuerza se localización en Vegas del Genil (Granada, a las 21.22 horas de ayer. Y solo durante la pasada jornada, se detectaron trece seísmos en lugares del territorio nacional tan distantes entre sí como Alicante, el golfo de León, Canarias o Úbeda, la mayoría de los cuales tan leves que pasaron desapercibidos.
 En esa línea quebrada que es el electrograma sismológico español, el temblor de Oleiros fue solo un “bip” más.