• Jueves, 14 de Diciembre de 2017

Sanidade impuso 182 multas a los locales por la Ley Antitabaco en 2012

Con la Ley Antitabaco otra vez en el punto de mira de los hosteleros coruñeses por el temor de que levanten la prohibición en exclusiva para el complejo Eurovegas de Madrid, casi a diario saltan las críticas del sector ante las numerosas multas que reciben por este motivo. De hecho, además de las denuncias que interpone la Policía Local (en lo que va de año llevan 17), la Consellería de Sanidade reconoce que a lo largo de 2012 impusieron hasta “182 sancións” en la provincia, gran parte de ellas en la ciudad.

Sanidade impuso 182 multas a los locales por la Ley Antitabaco en 2012
la consellería asegura que sus inspectores multan a los locales y a los infractores particulares susy suárez
la consellería asegura que sus inspectores multan a los locales y a los infractores particulares susy suárez

La Asociación de Hostelería de A Coruña insiste en denunciar que todas las multas por la Ley Antitabaco van a parar a los establecimientos y que no se identifica a infractor alguno, algo que la Xunta rechaza.
La Consellería de Sanidade todavía no dispone de cifras sobre inspecciones para asegurar el cumplimiento de la Ley Antitabaco en los locales de hostelería este año pero sí ha cerrado ya las estadísticas de 2012, que fueron muy elevadas. Según fuentes del departamento del Ejecutivo gallego en Galicia se realizaron 1.208 visitas de control, de las cuales hasta el 27% (un total de 330) se gestionaron solo en A Coruña.
Tras estos estudios de campo, los inspectores impusieron 182 sanciones, “92 leves, 90 graves e non houbo ninguna infracción moi grave”. Además de lamentar lo que considera una persecución constante a uno de los pocos sectores que sigue generando empleo en la ciudad, el presidente de la Asociación de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete, recuerda que estas cifras hacen mucho daño a los empresarios.
“Cada infracción leve nos sale por unos 800 euros mientras que las graves pueden ir de 1.200 euros para arriba”, afirma, mientras que considera que de darse el caso de recibir alguna sanción muy grave se obligaría a “cerrar” al hostelero por el montante de la multa que habría que pagar.
En todo caso lo que más molesta a los hosteleros es que “se sanciona al local pero no a las personas que están fumando, a las que ni siquiera se identifica”. Cañete ironiza con que la situación es similar a que “si alguien fuera por la autopista a más de 120 kilómetros por hora y multaran a Audasa por ello”.
No obstante, la Xunta niega la mayor y asegura que también está denunciando a los infractores particulares. “As reclamacións fanse por fumar en lugares prohibidos, tanto á persoa que fuma como por permitir fumar”, recalcan fuentes de la consellería del ramo. También la falta de señalización sobre la prohibición de fumar es motivo de problemas, algo que sabe bien el propio presidente de los hosteleros.

detalles que cuestan
“Están ampliando puntos de venta del tabaco y al mismo tiempo también multan si en la máquina del bar no tienes una pegatina de prohibido fumar, al igual que ocurre con el cartel”, cuenta, pues sufrió una multa en sus propias carnes por un robo de la señalización.
Por otra parte, la entidad se fija en otro detalle que en ocasiones también les cuesta un desembolso extra: las papeleras que se pueden utilizar en las mesas de los bares, cafeterías y restaurantes y las que no. “Queremos que nos digan que papeleras están homologadas, que nos indiquen un modelo”, exige Cañete. Lo hace porque, según asegura, a veces los inspectores los sancionan porque sobre la mesa hay “ceniceros” y, por tanto, entienden que dejan fumar.
Ahora confían en que los resultados de un estudio realizado recientemente en el que se indicaba que fumar junto a la puerta de un bar deja entrar las partículas no se sume a sus luchas diarias contra la norma.