Reportaje | El recinto ferial se viste de oportunidad

La feria se podrá visitar hasta el domingo en ExpoCoruña | pedro puig

La vigésimo cuarta edición de la Feria de Muestras de Galicia (Femaga) acampa desde ayer en ExpoCoruña y con ella, 220 expositores de todo tipo de productos marcados por la estrella de la oportunidad

La vigésimo cuarta edición de la Feria de Muestras de Galicia (Femaga) acampa desde ayer en ExpoCoruña y con ella, 220 expositores de todo tipo de productos marcados por la estrella de la oportunidad, que se quedarán hasta el domingo. Desde alimentos de calidad supreme hasta chaquetas cortafríos, los coruñeses podrán pasear hasta entonces por 20.000 metros cuadros puestos al servicio de la oferta y la demanda.
De esta forma, llega Diego de Valencia con su colección de sartenes libres de rayaduras: “Están revestidas de piedra y valen para todo: vitro, inducción...”. A pocos metros, Julio, de Valladolid extiende sábanas por 25 euros y almohadas por cinco en dos tamaños: “Es lo que más vendo” porque “al ser nosotros los fabricantes, tienen poco margen” y al comprador le sale rentable. La cultura está también presente en el puesto de Alfredo, que ofrece libros de segunda mano. Es la primera vez que hace las maletas y sube la AP-9 junto a Loreto, que tiene un muestrario de antigüedades. A la hora de seleccionar el material, el especialista asegura que “tienes que traer un poco de todo” porque nunca se sabe lo que atrapa a la mirada.

Delicatesen
La alimentación viene cargada de embutidos y delicatesen del país, así es que junto a la miel, los licores y el queso de tetilla, Raposo Cárnicos dispone de una sección de salados porcinos para que no le falta de nada al cocido y otra con chorizos que vienen directos de Dumbría. Si a uno le entra el ansia por probarlos, Jesús prepara unos cucuruchos con rodajitas perfectos para despistar al estómago entre horas.
Y es que en el caso de que al visitante le entre el hambre, la Federación de Autónomos de Galicia (Feaga) reserva un espacio para el avituallamiento con puestos de comida. El circuito sigue entre mesas de comedor, sofás rinconeros y expositores de juguetes, con mucha presencia en el recinto ferial dadas las fechas. Entre el mobiliario, se encuentran sillones de primera clase, parecidos a los que habitan en los aviones y otros más sencillos para los que padecen de cervicales y que parten de los 50 euros. Los vende Canal Home en la misma explanada donde las Thermomix demuestran sus habilidades y Carral enseña a su aliado número uno, el pan.
De los más de 200 puestos, el 40% tienen prefijo 981 o sede entre Pedrafita y Ferrol. El resto provienen de España o fuera porque en el perímetro, Yidka presenta un paraíso de “Ámbar de Polonia”, en joyas que además de bonitas, tienen propiedades curativas: “La piedra viene de la resina de las coníferas de hace 50 millones de años y es un antibiótico natural. En miles de años, fue uno de los tres ingredientes principales para medicinas”.
Más cerca, en Albacete, Rosario Fernández comercializa cientos de navajas y cuchillos, entre ellos, los de acero quirúrgico, “que sirven para operar”, dice la vendedora entre risas. Lo cierto es que la fama la tienen. De Arcos, se pueden comprar de todas las clases y en cuanto a las que se abren y se cierran, las hay para coleccionistas junto a las clásicas. La manchega recuerda desde siempre una estampa, la de hombres subiéndose al tren con una ristra de navajas para vender.
La feria solo acaba de empezar. Se calcula que hasta el día 10 pasarán más de 80.000 visitantes.