• Miércoles, 23 de Agosto de 2017

Reportaje: Las misas exprés, toda una tradición de 25 años en San Antonio

La parroquia coruñesa de San Antonio cuenta con una larga historia a sus espaldas. Fundada en el año 1966, estuvo asentada en la calle de Barcelona hasta 1992, donde observó la época dorada de la ciudad previa a la crisis.

Reportaje: Las misas exprés, toda una tradición de 25 años en San Antonio
La parroquia de San Antonio, situada en la avenida de Finisterre, es el “hogar” de las misas exprés a primera hora de la mañana | pedro puig
La parroquia de San Antonio, situada en la avenida de Finisterre, es el “hogar” de las misas exprés a primera hora de la mañana | pedro puig

La parroquia coruñesa de San Antonio cuenta con una larga historia a sus espaldas. Fundada en el año 1966, estuvo asentada en la calle de Barcelona hasta 1992, donde observó la época dorada de la ciudad previa a la crisis. Desde sus inicios hasta la actualidad ha sido dirigida por el sacerdote José Godoy, originario de Noia, quien ya ha pedido en dos ocasiones su retiro, pero que continúa con su trabajo debido a la escasez de sacerdotes. La fecha de su traslado a su sede actual, en la avenida Finisterre, se data hace veinticinco años. Justo el mismo tiempo que una de sus grandes peculiaridades.
Y es que algo que la distingue del resto de parroquias de la ciudad es que la de San Antonio concede una misa  exprés a primera hora de las mañana, concretamente a las 8:30 horas, para que los vecinos del barrio puedan acudir antes de ir a trabajar. Esta práctica cumple en 2017 los 25 años. “Reunimos a un total de cuarenta personas aproximadamente casi todos los días, exceptuando casos puntuales en épocas vacacionales. Son tanto gente que empieza a trabajar muy pronto como para personas a las que les viene bien para luego continuar con sus quehaceres y poder dedicarle tiempo a la familia”, explican desde la parroquia. Esto complementa las misas de las 12.00 y de las 20.00 que se practican de forma diaria en la parroquia, sin incluir los dominicales, con seis misas a lo largo del día. El oficio exprés dura unos veinte minutos y termina las 8.50 horas. “Al ser una zona muy poblada y de clase trabajadora” es de entender que siga llevándose a cabo después de tantos años, dicen.

Redes sociales
“Esta misa de primera hora está enfocada a todas las personas que tienen en el madrugar un hábito constante o que la necesitan para continuar con sus quehaceres el esto del día o dedicarle más tiempo a la familia”, señalan desde San Antonio, aunque reconocen que poca gente de la zona más céntrica de la ciudad de A Coruña o de fuera del barrio asiste con regularidad. 
Las nuevas tecnologías ya forman parte de la vida incondicionalmente y afectan a todos los estratos de la sociedad, incluidas las parroquias de barrio. La noticia de las misas exprés en la avenida de Finisterre se dio a conocer entre el resto de ciudadanos de A Coruña cuando una persona que estaba de paso por la ciudad, acudió a la parroquia y quedó impresionado por el horario. Sin dudarlo, compartió en una de sus redes sociales  la hasta ahora recóndita tradición de la parroquia local de San Antonio. 
Apoyo desde el extranjero
No solo el sacerdote José Godoy se encarga de dar este oficio exprés. Varios voluntarios procedentes de países sudamericanos como Venezuela o de otras zonas europeas como Polonia han ayudado a mantener esta tradición durante los últimos años incluso en época en época vacacional este servicio religioso. 
La misa exprés también permite que los trabajadores acudan solo a comulgar para luego “coger el bus”. Además, algunos miembros de la iglesia, como Rafael, diácono de la parroquia, acude a la misa para al acabar “ir a la facultad a dar clases de latín”. Otros de los usuarios más habituales son “las hermanas de Santa Lucía, que necesitan este horario para poder continuar con sus cuidados a mujeres maltratadas”. l