Reportaje: La iglesia de Santiago, recuerdo románico con un pasado de templo pagano

La de Santiago se trata de una antigua iglesia románica que se encuentra en la Ciudad Alta, con frente y costado a las rúas del Parrote y Santiago, mientras que sus ábsides miran a la plaza de la Constitución.

Reportaje: La iglesia de Santiago, recuerdo románico con un pasado de templo pagano
Fachada de la iglesia parroquial de Santiago, en la Ciudad Alta | aec
Fachada de la iglesia parroquial de Santiago, en la Ciudad Alta | aec

La de Santiago se trata de una antigua iglesia románica que se encuentra en la Ciudad Alta, con frente y costado a las rúas del Parrote y Santiago, mientras que sus ábsides miran a la plaza de la Constitución. Esta iglesia debió ser fundada sobre otro antiguo templo dedicado a los Gentiles, quizás la diosa Fortuna, de quien se hallaría una lápida de consagración que sirvió durante un tiempo de ara en la antigua capilla de San Miguel, en la misma iglesia. 
También es muy aventurado decir cuándo fue la época de su construcción, solo se sabe, que en el año de 1161 cuando el rey Fernando III ordena el traslado de la población del Nuevo Burgo del Faro (El Temple) para repoblar  la villa de Faro (Coruña) pasa a esta la antigua orden de los Alfayates. Esta había sido fundada en la iglesia de Santa María del Temple, por lo que se cree puede ser la más antigua de ciudad de La Coruña. Pese a esto, la de Santa María del Campo tiene la honra de ser como colegiata la más antigua de la ciudad, bajo la orden arzobispal de 1512 publicada por Alonso de Fonseca.
La misma debió estar en obras por el año 1448, cuando doña Constanza Alfonso deja a aquella parroquia unas rentas para que sea hecha, acabada y cubierta. En 1512 sería reedificada y por el año 1521 esta iglesia contaba con dos torres, en una de las cuales estaban las campanas y el reloj. En la otra se guardaban las escrituras del Concejo, la pólvora, municiones y demás pertenencias de la ciudad. 
Además, bajo la orden del Concejo, al no disponer este de un lugar apropiado para sus reuniones, se hacen estas en el atrio de la iglesia, lo que se denominó como Concejos abiertos.

Incendio
En el año 1779 esta iglesia sufre un espantoso incendio, el cual acontece el 1° de abril. Vino en destruir  el templo hasta dejarlo en ruinas. Más tarde, aprovechando las paredes que quedaron en pie, fue la iglesia levantada hasta que llega a nuestros días, como hoy conocemos. 
En 2 de marzo de 1796 se propone al Ayuntamiento la construcción de la capilla de Nuestra Señora de la Leche, mediante un memorial del cura de Santiago, Juan Ignacio Sarasola, y del fabriquero, Victorio Blanco, quienes solicitan licencia para ello en el terreno baldío que media entre las casas de Manuel Acebal y Juan Martín Fernández, en Puerta Real. Concedida la licencia solicitada, queda comisionado Francisco Somoza de Monsoriú para que, junto con el arquitecto, señale la línea y lo que pertenezca al asunto público. 
Para el 19 de abril, la Junta de Policía ve otra instancia del fabriquero y vecinos de la parroquia de Santiago, sin perjudicar a la fortificación, decretando que se dé principio a la obra cuando le parezca conveniente. Así, se arregla a la línea dada y formada al plano de la obra. 
Se desconoce la demora en aquella obra, ya que el 16 de febrero de 1807 la Junta, en vista de una instancia del personero, acordó que se hiciese saber al cura, mayordomo y fabriquero de la parroquia de Santiago que dentro del preciso término de seis meses den principio a la construcción de la capilla de la Virgen de la Leche, para lo que la licencia se les ha concedido en diferentes términos con el apercibimiento de que no verificándolo se procederá a la venta del terreno para edificar.
La iglesia viene a ser de forma rectangular; en su origen contó con tres naves, que se corresponden a los tres ábsides de la cabecera, los cuales estaban rematados por bóveda en cuarto de esfera, salvo el de la epístola. Reformado en 1615, también cuenta con tres portadas: la que da al norte presenta arcos semicirculares con flores y voces de influencia jacobea sobre columnas acodadas en las jambras, la portada que cae al Oeste es la principal y se compone de arcos apuntados y decorados con ángeles que portan los instrumentos de la Pasión, mientras que en el tímpano está representado el Apóstol Santiago a caballo; al tiempo que las jambras tienen adosadas dos figuras del siglo XII-XIII, que son Santiago Peregrino, y su hermano San Juan, en tanto que la figura de Cristo en Majestad con una cruz  sobre su cabeza corona el arco. Por último la puerta Sur sirve de acceso a la Sacristía.

Reformas
Esta iglesia se levantó sobre la roca viva que sale a la propia calle de Santiago y su rosetón de la portada es obra del arquitecto Manuel Hernández y Álvarez y se realizó a finales del siglo XIX, en una de las tantas restauraciones que tuvo dicha Iglesia.
Por último, hacer mención de la escalinata, ya que el 5 de diciembre de 1823 se hace una reclamación por parte del fabriquero sobre la recomposición de la escalera y que se lleve a efecto bajo la dirección del personero y del arquitecto municipal. En la sesión del día 20, según resolución de la Junta, se recoge que los regidores del Ayuntamiento Constitucional han mandado derribar la escalera de la iglesia de Santiago y que, por cuenta y costo de los mismos, se repare y pusiese en orden dicha escalera. 
De modo que el 7 de enero de 1824, el Arquitecto titular indica que le diga la Junta si debe hacerse en tres rampas: la primera dará subida al frente y las otras dos por los costados, según estaba antes, con un costo entre los 4.500 a 5.000 reales y en el segundo caso entre los 7.000 y 8.000 reales. La Junta aclara que debe hacerse según estaba anteriormente y que se principie el lunes próximo bajo su responsabilidad y manifieste al alguacil de esta Real Junta la cantidad a que asciende para que de hecho pueda proceder a verificar el pago a costa de los comprendidos, según está mandado. De este modo se reedificó la escalinata ordenada su demolición por los liberales y levantada de nuevo a su costa. l