• Sábado, 25 de Noviembre de 2017

Reportaje | Un Díaz Pardo se muda a una sala con vistas al siglo XX

El que hasta ahora vigilaba muy de cerca los pasos del presidente de la Diputación, se mudó de casa. Desde ayer, “O discurso”, de Isaac Díaz Pardo, tiene vistas a otras pinturas, igual de grandes que ella.

Reportaje | Un Díaz Pardo se muda a una sala con vistas al siglo XX
La pieza ocupa desde ayer la sala que le dedica el museo al siglo XX | javier alborés
La pieza ocupa desde ayer la sala que le dedica el museo al siglo XX | javier alborés

El que hasta ahora vigilaba muy de cerca los pasos del presidente de la Diputación, se mudó de casa. Desde ayer, “O discurso”, de Isaac Díaz Pardo, tiene vistas a otras pinturas, igual de grandes que ella. En un contexto como el museo de Belas Artes. 
En su bienvenida, el hijo del intelectual, Xosé Díaz, apuntó que el óleo de dos metros de ancho por 1,7 de alto, fue de las primeras que el pincel dedicó al tema político junto a “Os afogados” y que refleja en realidad, un mitin, aunque la época en que lo plasmó (1946) no se pudiera decir. Hoy sí, y por eso, la composición ayudará a completar la historia que se cuenta a golpe de impronta, después de que el organismo provincial moviera ficha. 
Lo cede al edificio de Zalaeta por tiempo indefinido y entra por la puerta como uno de los cuadros más importantes del que inventó una fábrica de formas y llevó el compromiso puesto en las cejas. No es la primera vez que la Diputación saca joyas del armario. Junto a “O discurso”, la institución ya donó legado de otras primeras figuras del país como Laxeiro, Maside o Brocos que “terán nova cama, os museos”. Además, trabaja en la confección de un museo virtual, en el que concentrar las cerca de 2.000 obras de su colección. 
Al acto asistieron el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, la vicepresidenta, Goretti Sanmartín Rei, el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo, la directora de Belas Artes, Ángeles Penas, y los hijos de Díaz Pardo, Xosé y Camilo Díaz. González Formoso destacó el estrecho vínculo entre el artista y la Diputación desde que en 1940 le concediera una beca para estudiar en la Real Academia de Belas Artes de San Fernando, en Madrid. Por su parte, Xosé Díaz aseguró que la parcela que ocupa es idónea, al lado de otros de su especie, idóneos también para entender el siglo XX, y próxima a las primeras creaciones de Sargadelos.  l